Paola Andrea Bocanumenth Ramírez
Sería muy egoísta de mi parte si digo que la liberación de Clara Rojas y Consuelo González no debe ser un motivo de orgullo o alegría para el pueblo colombiano, y para muchos es también la esperanza y la fe, en que así como ellas descendieron de ese avión el 11 de enero, lo van a ir haciendo paulatinamente y uno por uno los mas de 700 colombianos que siguen en espera de una solución a su situación de rehenes de las FARC.
Yo no creo ya en nada, me da alegría por las familias a las que se les acaba el sufrimiento, pero también me da tristeza por las que continúan esperando a que sea la hora de ver a los suyos; y aun mas me entristece que todavía existan personas que creen que reteniendo y privando de la libertad a los demás, van a ser escuchados y sentidos, y lo peor de todo… creen que así van a ser comprendidos; todavía no he podido a mis 23 años de edad entender cuáles son los ideales de los grupos creados para el pueblo; ni mucho menos entiendo como se llenan diciendo que van a liberar a ese pueblo, cuando son ellos mismos los que les ponen cadenas y precio a sus cabezas.
Y es que un secuestro es noticia, y más aún lo es una liberación; pero la de Clara Rojas y Consuelo González, traían un toque diferente. Había un niño dentro de la historia: Emmanuel; se convirtió en símbolo para muchos y llego a hacer parte de muchas oraciones, pero cómo fuimos tan ciegos, todo el tiempo estuvo acá entre nosotros.
Muchos fueron los pronunciamientos y las maneras en que se narró la liberación, pero todos con el mismo toque de sentimentalismo; titulares simuladores de emoción; el Colombiano por ejemplo publicó; “el día que terminó el infierno”; para el periódico el Mundo la cosa fue más informativa que emotiva con “Clara y Consuelo; ¡por fin en libertad¡ y en diario la república se dice que las FARC asegura que esta liberación es el primer paso para el proceso de paz.
Realmente no necesito mucho basarme en los periódicos o en las noticias de televisión; fue tanto el despliegue que se le dio a este caso que todavía las recuerdo con claridad; como recuerdo también ese día que todos en mi oficina estábamos sentados frente a un televisor esperando que el helicóptero de la Cruz Roja aterrizara, habría que ver como estaba en ese momento un centro comercial cercano a mi trabajo; parecía mas bien que estuvieran televisando una final de futbol; y más aún fue mi sorpresa cuando se empezaron a escuchar todo tipo de comentario; “si quera las soltaron”, “pobrecitas”, “como será la alegría de esa señora” y también otros como; “esas lo que estaban era pasando bueno”, “no tienen cara de venir del monte”; vea a esa Consuelo con corte y aretes”; y otro me a sorprendían más aún que el anterior; desde el mas descabellado que insinuó que Clara Rojas y Consuelo González nunca estuvieron secuestradas; que por el contrario estaban como muy contentas por allá y que venían era de Venezuela, que por lo menos el ultimo año las tuvo Chávez….
Yo solo puedo decir que no sé si el presidente Venezolano las utilizó como una excusa para acercarse a Colombia con el fin de promover el reconocimiento de las FARC; o si solo fue un intermediario que obro de buena fe; no sé si las FARC están dispuestas a liberar a los demás secuestrados o si simplemente también utilizaron esta estrategia; no se si a Clara y a Consuelo se les acabó el infierno; no sé si Emmanuel seguirá siendo tema y hasta terminara convirtiéndose en el niño prodigio; lo único que puedo asegurar sin miedo a equivocarme; es que muchas personas en este país han aprovechado cualquier suceso que mueva masas para sacar su mejor partido de ello; casos exactos si los hay; no se tampoco que estarán pensando todos los que ahora se encuentran por allá privados de la libertad y lejos de sus familias; solo espero que algún día en Colombia (por lo menos en Colombia) se deje de jugar con las conciencias y de vender las emociones; porque no se puede comercializar con el sufrimiento ajeno, ni se le puede privar a nadie de su libertad y de su vida por una supuesta causa que a la final va a traer como todo, sus efectos.
……………..
Bien, de entrada. Un poco larga, eso sí. Pero es clara, directa y comprometida, lo que les gusta a los lectores.
El tema, obvio, de actualidad aún. O sea que se asegura el impacto. Yo le sugeriría en adelante que sus columnas, cuando quiera o necesite escribir, se dediquen a un solo tema y aporten algún dato, cifra o concepto adicional, a manera de cita o de fuente, para asegurar, como quien dice, respaldo.
Wednesday, January 30, 2008
NO estoy de acuerdo y olé
Paola Andrea Bocanumenth Ramírez
Columna de Sonia Gómez Gómez. El Colombiano.
Tres caballeros, de alto linaje ellos, colombianos y colombianistas a mucho honor? Tres, acostumbrados a arreglar el país frente a un vaso de whisky? Tres uribistas de pura cepa practican esta tarde del sábado el deporte de moda: madrear a la negra Celina, la más cumbiambera? la niña Piedá.-¿Que la agredieron verbalmente en el aeropuerto? "Hombe, lo que debieron hacer fue quitarle el turbante y jalarle las mechas".-¿Que iba para Venezuela? "Deberían dejarla allá de una vez y que no haya ni avión, ni camión, ni yegua, ni carrito de ruedas que ose traerla de regreso, por apátrida".-¿Que la embarró? "Cuáles costales: ¡se "autocag?" por sécula seculorum, amén"?
Señores, calma. De acuerdo: Piedad Córdoba se tiró en el vestidito de cuadros. Tan valiente ella -sin duda- tan combativa, tan defensora de las minorías, de las negritudes, de los gays, de los derechos de las mujeres, con una carrera política tan promisoria, le pudo más la emotividad y la lengua que el cerebro y ofendió en materia grave a Colombia y a su presidente.Pero, vamos muchachos: ¿Aceptan que el presidente Uribe fue torpe cuando entregó la mediación con las Farc en manos de un hombre como Chávez cuestionado también por su verborrea y sus intenciones non santas y conocidas por todos? ¿Reconocen que es ingenuo de un mandatario pensar que una mujer -o un hombre- que ha sido abiertamente contraria o contrario a sus procedimientos, a su ideología y a la forma de abordar el conflicto colombiano iba a cubrirle la espalda? ¿Están de acuerdo en que hubo improvisación en materia grave cuando se dejó un conflicto de tal magnitud en manos de dos personas que ya estaban "terciadas" con lo cual se incumple la primera regla de oro de un mediador como lo es el tener vivo, sincero y actuante el principio de la neutralidad?... ¿Que no aceptan? ¿Que Uribe no se equivoca? Esa respuesta la esperaba de ustedes?Entonces, señores, cambiemos de tercio...
Les escuché decir, entre vaso y copa, que ya tienen la bota lista para la corrida de toros del próximo domingo? ¡Qué emocionante la apuesta que acaban de hacer sobre el número de orejas que serán cortadas en la Macarena! ¡Cómo disfrutan de la fiesta brava, de las banderillas, las estocadas, la furia del animal acorralado, la sangre que sale por su trompa y nariz y que se desparrama en la arena! ¡Qué alegría señores: qué viva la tortura, el maltrato, el asesinato de animales indefensos! ¡Arriba los toros y abajo la negra Piedad! ¿No es así?
Bravo señores, juguemos a que unos son los malos y nosotros somos los buenos. ¡Qué faena, qué ética, qué ponderación! ¡A Piedad que la linchen porque metió las patas (hasta el fondo sin duda) pero a ustedes los taurinos que no los toquen, que les respeten el gustico por la estocada perfecta que revienta en aplausos cuando el animal cae bañado en sangre!... ¡Y fuera con quienes protestan por tanta barbarie! ¿Que me vaya al diablo? ¿Que Piedad no, pero los toros sí? ¿Que no es verdad que la civilización de un país se mide por el respeto por los animales? ¿Que a Piedad sí le jalen las mechas porque insultó al Presidente y a ustedes no tengo derecho a cuestionarles por el gusto que sienten ante el asesinato salvaje de seres indefensos? Moral claroscura señores.
¿Saben una cosa? Una sociedad que no respeta los animales tampoco sabe respetar a las personas, por muy presidentes que ellas sean... Así que, amigos y amigas: para Piedad un respetuoso "te equivocaste negrita y ojalá le apliqués inteligencia a la desembarrada". Y a ustedes, taurinos, también un respetuoso llamado ¿Hasta cuándo la tortura a los animales va a ser el ejemplo que dejemos a nuestros hijos? No estoy de acuerdo ¡y olé!
..........
Primero debo aclarar que este artículo de opinión fue elegido por una serie de razones que me llevaron a hacerlo; primero porque estoy de acuerdo cuando se asegura que Piedad Córdoba literalmente “la cagó” a menos que esa fuera la intención, y segundo porque soy una detractora de la tortura a cualquier ser viviente y sobre todo a los animales que se torturan por ignorancia y diversión.
Porque se trata de dos traiciones: Traición a la Patria y Traición a la Vida
En cuanto a la eficacia de los argumentos me parece que son acertados en el mismo momento en que se hace la comparación y se plantea como una ironía el hecho que nos hiera mas una ofensa a un presidente que a la naturaleza y a la vida misma.
La parte donde se argumenta que las reacciones son contradictorias; frente al caso Piedad Córdoba que se trata mas de un caso de diplomacia y relaciones internacionales; y que además se trata solo de un hecho que dio ciertos giros y frente a un asunto que pasa todo el tiempo y frente a nuestras narices; y que por muchos giros que dé no dejara de cerrar con sangre y oreja.
Me parece que en general en la columna no es que se presenten muchas argumentaciones; me parece mas bien que se hace una cadena de comentarios que pueden crear dos tipos de efectos en el lector; que se ponga a pensar en esa paradojas de la vida y las conciencias segmentadas, o que vea a la columnista como una resentida que solo buscaba tema para escribir (obviamente todo esto se da desde el observador propio de cada lector).
En mi caso me parece que se pudo haber hecho uso de más argumentos o casos específicos de cada tema a comparar; aunque también me parece que se plantea bien el tema de la tortura y del caso Piedad Córdoba.
Además que se aprovecho que son dos temas que están en la actualidad nacional y que sirven perfectamente para ilustrar las conciencias dobles y a conveniencias de las personas.
………………..
Aunque no hay una argumentación clásica y clara en el texto de la columnista, sí existe lo que se llama argumentación discursiva, que consiste en un texto que cuenta algo, lo señala, lo destaca, se hace preguntas, como en este caso, y deja que el lector llegue a sus propias conclusiones.
La columna es interesante. Agarra. Y su comentario va al caso, se hace preguntas nuevas, sienta posiciones.
Columna de Sonia Gómez Gómez. El Colombiano.
Tres caballeros, de alto linaje ellos, colombianos y colombianistas a mucho honor? Tres, acostumbrados a arreglar el país frente a un vaso de whisky? Tres uribistas de pura cepa practican esta tarde del sábado el deporte de moda: madrear a la negra Celina, la más cumbiambera? la niña Piedá.-¿Que la agredieron verbalmente en el aeropuerto? "Hombe, lo que debieron hacer fue quitarle el turbante y jalarle las mechas".-¿Que iba para Venezuela? "Deberían dejarla allá de una vez y que no haya ni avión, ni camión, ni yegua, ni carrito de ruedas que ose traerla de regreso, por apátrida".-¿Que la embarró? "Cuáles costales: ¡se "autocag?" por sécula seculorum, amén"?
Señores, calma. De acuerdo: Piedad Córdoba se tiró en el vestidito de cuadros. Tan valiente ella -sin duda- tan combativa, tan defensora de las minorías, de las negritudes, de los gays, de los derechos de las mujeres, con una carrera política tan promisoria, le pudo más la emotividad y la lengua que el cerebro y ofendió en materia grave a Colombia y a su presidente.Pero, vamos muchachos: ¿Aceptan que el presidente Uribe fue torpe cuando entregó la mediación con las Farc en manos de un hombre como Chávez cuestionado también por su verborrea y sus intenciones non santas y conocidas por todos? ¿Reconocen que es ingenuo de un mandatario pensar que una mujer -o un hombre- que ha sido abiertamente contraria o contrario a sus procedimientos, a su ideología y a la forma de abordar el conflicto colombiano iba a cubrirle la espalda? ¿Están de acuerdo en que hubo improvisación en materia grave cuando se dejó un conflicto de tal magnitud en manos de dos personas que ya estaban "terciadas" con lo cual se incumple la primera regla de oro de un mediador como lo es el tener vivo, sincero y actuante el principio de la neutralidad?... ¿Que no aceptan? ¿Que Uribe no se equivoca? Esa respuesta la esperaba de ustedes?Entonces, señores, cambiemos de tercio...
Les escuché decir, entre vaso y copa, que ya tienen la bota lista para la corrida de toros del próximo domingo? ¡Qué emocionante la apuesta que acaban de hacer sobre el número de orejas que serán cortadas en la Macarena! ¡Cómo disfrutan de la fiesta brava, de las banderillas, las estocadas, la furia del animal acorralado, la sangre que sale por su trompa y nariz y que se desparrama en la arena! ¡Qué alegría señores: qué viva la tortura, el maltrato, el asesinato de animales indefensos! ¡Arriba los toros y abajo la negra Piedad! ¿No es así?
Bravo señores, juguemos a que unos son los malos y nosotros somos los buenos. ¡Qué faena, qué ética, qué ponderación! ¡A Piedad que la linchen porque metió las patas (hasta el fondo sin duda) pero a ustedes los taurinos que no los toquen, que les respeten el gustico por la estocada perfecta que revienta en aplausos cuando el animal cae bañado en sangre!... ¡Y fuera con quienes protestan por tanta barbarie! ¿Que me vaya al diablo? ¿Que Piedad no, pero los toros sí? ¿Que no es verdad que la civilización de un país se mide por el respeto por los animales? ¿Que a Piedad sí le jalen las mechas porque insultó al Presidente y a ustedes no tengo derecho a cuestionarles por el gusto que sienten ante el asesinato salvaje de seres indefensos? Moral claroscura señores.
¿Saben una cosa? Una sociedad que no respeta los animales tampoco sabe respetar a las personas, por muy presidentes que ellas sean... Así que, amigos y amigas: para Piedad un respetuoso "te equivocaste negrita y ojalá le apliqués inteligencia a la desembarrada". Y a ustedes, taurinos, también un respetuoso llamado ¿Hasta cuándo la tortura a los animales va a ser el ejemplo que dejemos a nuestros hijos? No estoy de acuerdo ¡y olé!
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Primero debo aclarar que este artículo de opinión fue elegido por una serie de razones que me llevaron a hacerlo; primero porque estoy de acuerdo cuando se asegura que Piedad Córdoba literalmente “la cagó” a menos que esa fuera la intención, y segundo porque soy una detractora de la tortura a cualquier ser viviente y sobre todo a los animales que se torturan por ignorancia y diversión.
Porque se trata de dos traiciones: Traición a la Patria y Traición a la Vida
En cuanto a la eficacia de los argumentos me parece que son acertados en el mismo momento en que se hace la comparación y se plantea como una ironía el hecho que nos hiera mas una ofensa a un presidente que a la naturaleza y a la vida misma.
La parte donde se argumenta que las reacciones son contradictorias; frente al caso Piedad Córdoba que se trata mas de un caso de diplomacia y relaciones internacionales; y que además se trata solo de un hecho que dio ciertos giros y frente a un asunto que pasa todo el tiempo y frente a nuestras narices; y que por muchos giros que dé no dejara de cerrar con sangre y oreja.
Me parece que en general en la columna no es que se presenten muchas argumentaciones; me parece mas bien que se hace una cadena de comentarios que pueden crear dos tipos de efectos en el lector; que se ponga a pensar en esa paradojas de la vida y las conciencias segmentadas, o que vea a la columnista como una resentida que solo buscaba tema para escribir (obviamente todo esto se da desde el observador propio de cada lector).
En mi caso me parece que se pudo haber hecho uso de más argumentos o casos específicos de cada tema a comparar; aunque también me parece que se plantea bien el tema de la tortura y del caso Piedad Córdoba.
Además que se aprovecho que son dos temas que están en la actualidad nacional y que sirven perfectamente para ilustrar las conciencias dobles y a conveniencias de las personas.
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Aunque no hay una argumentación clásica y clara en el texto de la columnista, sí existe lo que se llama argumentación discursiva, que consiste en un texto que cuenta algo, lo señala, lo destaca, se hace preguntas, como en este caso, y deja que el lector llegue a sus propias conclusiones.
La columna es interesante. Agarra. Y su comentario va al caso, se hace preguntas nuevas, sienta posiciones.
Se arma la grande entre Presidentes
Alejandra María Correa Quijano
Se agita nuevamente el panorama frente a las acusaciones que hizo el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Cesar Julio Valencia, al afirmar que el Presidente Uribe en llamada telefónica, le preguntó por el caso que involucra a su primo y socio, el ex senador Mario Uribe, investigado por el tribunal por sus presuntos nexos con los paramilitares.
Ahora el asunto toma un rumbo de carácter penal, puesto que el mismo Presidente de la República ha instaurado una demanda contra Valencia por injuria y calumnia. La trama va más allá. Estas acusaciones, al ser elevadas por el mismo pPresidente de la rRepública en contra del pPresidente de la cCorte, son para mí peligrosas; en tanto que, atropellan, intimidan y desestiman la democracia de Colombia que tanto enorgullece y promulga el doctor Uribe. Ahora bien, me pregunto con cierta desconfianza: Por qué hace uso de nuestro símbolos patrios para deslegitimar a miembros de La Corte Suprema, toda vez que desde la Casa de Nariño se publican boletines de prensa y se generan comunicados con la rubrica estampada de nuestra Bandera y Escudo nacional.
Peor aún se tornan las cosas, al informar a la opinión pública que nuestro jJefe de eEstado presentó la demanda personalmente el 24 de enero ante la secretaria de la Comisión de Acusaciones; cuando todos somos testigos de su viaje por Europa. ¿Omnipresencia o tele transportación? Vallya uno a saber…
Ni el mismo presidente Uribe pensó que las cosas se le complicarían de la manera como se desarrollan. En el artículo al que hago alusión, Daniel Coronel argumenta también de forma contundente y clara los nexos familiares, económicos y políticos que nuestro mandatario ha tenido durante años con su primo Mario Uribe. Igualmente menciona a dos senadores electos –Miguel de la Espriella y Álvaro García, vinculados a la investigación para política, por no decir lo menos.
Elijo el artículo de la revista Semana por Daniel Coronel, por que es un texto que argumenta y refiere asuntos del pasado y el presente; relaciona asuntos y circunstancias, que aun que no tuvieron ningún reparo en su momento, en la actualidad son cuestionadas por sectores políticos, económicos, sociales, civiles, y religiosos. Y que instituciones y entidades como La Fiscalía, Procuraduría, y hasta la misma Corte Suprema de Justicia, llevan procesos en los que los mismos paramilitares han denunciado la participación de altos dignatarios y han aportado pruebas que los implica directa e indirectamente en muertes, secuestros, extorsiones, amenazas y fraudes electorales, entre otros.
No pretendo justificar, o enaltecer las audiencias de los ex jefes paras en las Fiscalías del país, tampoco que se ha dicho toda la verdad; esa que tal vezs nunca conoceremos; pero reconozco que en estas audiencias se han revelado nombres de personas, y hechos que aportan y esclarecen, de cierta manera, masacres, desapariciones, secuestros, extorsiones y engaños; que por involucrar a comunidades inocentes y ajenas al conflicto, se convierten en delitos que vulneran los derechos humanos de nuestra Constitución Política, y que trascienden e involucran personas y estamentos internacionales.
Si hoy los desmovilizados de las AUC se quejan de que el gobierno ha vuelto invisible el proceso de desmovilización y entrega de bienes para la reparación, pueden estar seguros los ex comandantes, que ahora se prendió el candil y volverá a rondar el interés de medios, políticos asustadizos y víctimas, que éstas son, en todo caso, las invisibles del partido. Y han luchado por dejarse ver, aun que sea un poco.
Será pues que la denuncia instaurada por el Presidente de la República busca asustar y someter a la Corte, que ha investigado a políticos a liados de las AUC, antes Convivir.
El artículo es tan bien argumentado que hasta menciona tres testigos que el demandante cita a su favor: Alicia Mejía, su secretaria, Claudia Blum y Carolina Barco, embajadoras. Qué pretende, acaso el jefe asigna pruebas para ser recitadas por estas humildes servidoras, o serán despedidas en caso de no servir como testigos de su jefe.
………………………..
Buena columna, sobre todo por su claridad. Obviamente se refiere y se apoya en la columna de Daniel Coronell, en la revista Semana, pero desarrolla un punto de vista complementario y propio. Y puede sostener un tono independiente. Es decir, no se queda pegado al texto original, citado, sino que establece una distancia necesaria.
Bien por eso. Lo único que yo señalaría es que se diluye un poco, se disuelve. No me queda claro a dónde llega, cuál es el meollo, después del recorrido.
Se agita nuevamente el panorama frente a las acusaciones que hizo el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Cesar Julio Valencia, al afirmar que el Presidente Uribe en llamada telefónica, le preguntó por el caso que involucra a su primo y socio, el ex senador Mario Uribe, investigado por el tribunal por sus presuntos nexos con los paramilitares.
Ahora el asunto toma un rumbo de carácter penal, puesto que el mismo Presidente de la República ha instaurado una demanda contra Valencia por injuria y calumnia. La trama va más allá. Estas acusaciones, al ser elevadas por el mismo pPresidente de la rRepública en contra del pPresidente de la cCorte, son para mí peligrosas; en tanto que, atropellan, intimidan y desestiman la democracia de Colombia que tanto enorgullece y promulga el doctor Uribe. Ahora bien, me pregunto con cierta desconfianza: Por qué hace uso de nuestro símbolos patrios para deslegitimar a miembros de La Corte Suprema, toda vez que desde la Casa de Nariño se publican boletines de prensa y se generan comunicados con la rubrica estampada de nuestra Bandera y Escudo nacional.
Peor aún se tornan las cosas, al informar a la opinión pública que nuestro jJefe de eEstado presentó la demanda personalmente el 24 de enero ante la secretaria de la Comisión de Acusaciones; cuando todos somos testigos de su viaje por Europa. ¿Omnipresencia o tele transportación? Vallya uno a saber…
Ni el mismo presidente Uribe pensó que las cosas se le complicarían de la manera como se desarrollan. En el artículo al que hago alusión, Daniel Coronel argumenta también de forma contundente y clara los nexos familiares, económicos y políticos que nuestro mandatario ha tenido durante años con su primo Mario Uribe. Igualmente menciona a dos senadores electos –Miguel de la Espriella y Álvaro García, vinculados a la investigación para política, por no decir lo menos.
Elijo el artículo de la revista Semana por Daniel Coronel, por que es un texto que argumenta y refiere asuntos del pasado y el presente; relaciona asuntos y circunstancias, que aun que no tuvieron ningún reparo en su momento, en la actualidad son cuestionadas por sectores políticos, económicos, sociales, civiles, y religiosos. Y que instituciones y entidades como La Fiscalía, Procuraduría, y hasta la misma Corte Suprema de Justicia, llevan procesos en los que los mismos paramilitares han denunciado la participación de altos dignatarios y han aportado pruebas que los implica directa e indirectamente en muertes, secuestros, extorsiones, amenazas y fraudes electorales, entre otros.
No pretendo justificar, o enaltecer las audiencias de los ex jefes paras en las Fiscalías del país, tampoco que se ha dicho toda la verdad; esa que tal vezs nunca conoceremos; pero reconozco que en estas audiencias se han revelado nombres de personas, y hechos que aportan y esclarecen, de cierta manera, masacres, desapariciones, secuestros, extorsiones y engaños; que por involucrar a comunidades inocentes y ajenas al conflicto, se convierten en delitos que vulneran los derechos humanos de nuestra Constitución Política, y que trascienden e involucran personas y estamentos internacionales.
Si hoy los desmovilizados de las AUC se quejan de que el gobierno ha vuelto invisible el proceso de desmovilización y entrega de bienes para la reparación, pueden estar seguros los ex comandantes, que ahora se prendió el candil y volverá a rondar el interés de medios, políticos asustadizos y víctimas, que éstas son, en todo caso, las invisibles del partido. Y han luchado por dejarse ver, aun que sea un poco.
Será pues que la denuncia instaurada por el Presidente de la República busca asustar y someter a la Corte, que ha investigado a políticos a liados de las AUC, antes Convivir.
El artículo es tan bien argumentado que hasta menciona tres testigos que el demandante cita a su favor: Alicia Mejía, su secretaria, Claudia Blum y Carolina Barco, embajadoras. Qué pretende, acaso el jefe asigna pruebas para ser recitadas por estas humildes servidoras, o serán despedidas en caso de no servir como testigos de su jefe.
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Buena columna, sobre todo por su claridad. Obviamente se refiere y se apoya en la columna de Daniel Coronell, en la revista Semana, pero desarrolla un punto de vista complementario y propio. Y puede sostener un tono independiente. Es decir, no se queda pegado al texto original, citado, sino que establece una distancia necesaria.
Bien por eso. Lo único que yo señalaría es que se diluye un poco, se disuelve. No me queda claro a dónde llega, cuál es el meollo, después del recorrido.
La argumentación
Alejandra María Correa Quijano
La Argumentación o el debate abarca las artes, las ciencias, lo civil, la dialéctica parlamentaria, el diálogo, la conversación y finaliza en la persuasión que es en definitiva lo que se busca al argumentar. La argumentación se preocupa principalmente de llegar a conclusiones a través del razonamiento lógico, también es una manera de proteger, defender y hasta atacar postulados, ideas y creencias que por medio de un diálogo racional, han conseguido convencer a multitudes enteras enfiladas a un mismo fin.
De todas formas en cualquier situación en la que se debatan ideas, exposiciones, opiniones, y en general alguna forma de comunicación, sea esta oral o escrita, se presenta la argumentación. Por ejemplo, en el modelo del pensamiento crítico se analizan opiniones o afirmaciones que los espectadores y participantes creen como verdaderas. Claro está que en la actualidad algunos medios de comunicación regionales y nacionales se han convertido en reproductores -megáfonos- a través de su página de opinión, y brindan la posibilidad a ciertos personajes con influencia política, religiosa; de pensamientos moralistas y conservadores en los que la estupidez ideológica carece de fundamentos literarios, culturales, científicos e históricos, en los que la argumentación no ocupa ningún papel para los lectores. ¡Que no publiquen tanta bobada en los medios escritos! Que las columnas de opinión sean un medio para divulgar asuntos que vulneran los derechos fundamentales, atracos al erario público, a la injusticia social. En fin, que las columnas de opinión de los periódicos no sigan siendo el negocio y el trafico de influencias en los que se publican pendejadas, y desde luego se obliga a los lectores a distraerse en asuntos triviales y hasta ridículos. Y lo peor de todo, es que la mayoría de las personas creen que los medios de comunicación publican siempre la verdad, y lo único que se consigue es inculturizar a los lectores que en definitiva pagan para ser culturizados y saber la verdad de los hechos.
Es triste ver como columnistas de la talla de Alberto Aguirre, H. Abad, Gardeazabal, Aura López, entre otros, que ya no escriben en medios nacionales por diferencias de opinión, filosofías de vida y actitudes que riñen con las políticas de las directivas. Definitivamente, quienes cuestionan y critican los modelos clásicos y normalistas, quienes no estén de acuerdo con las políticas de los medios, y no compartan las ideologías son mal vistos y criticados de manera negativa por pequeños grupos que influyen en los diferentes medios de comunicación.
No hay otra opción. Los lectores estarán obligados a leer columnas de personajes como Fernando Londoño, muy respetado en el país, aún sabiendo que esta involucrado en el robo de las acciones de Invercolsa. Lo invito a que escriba en el buscador Google “ladrón de Invercolsa”, y se dará cuenta de la cantidad de páginas y artículos que hacen referencia a tan respetada dignidad.
Además de tenerlo que leer en medios como El Tiempo y El Colombiano, lo encontramos en la radio en el dial 1350 A.M. todos los días, de seis a once de la mañana. Éste es solamente un ejemplo de cómo en Locombia la doble moral se campea por las mas representativas instituciones, organizaciones y hasta familias influyentes. Lo anterior, solamente para argumentar, ya que el asunto argumentativo nos convoca hoy.
Ojalá los lectores tuviéramos la capacidad de leer entre líneas la descomposición y manipulación que hacen los grupos económicos, políticos, religiosos y hasta delincuenciales de la información. Cuando los medios brinden mas importancia a la investigación periodística, hagan honor a la verdad, sean capaces de publicar realidades que estén por encima de las manipulaciones, el negocio informativo también dejará buena rentabilidad y no se negociará la verdad.
Ahora bien, en el ámbito científico la investigación permite resultados confiables desde el conocimiento, puesto que desde la repetición de experimentos se generan resultados seguros. El científico usa métodos definitorios, clasificatorios, estadísticos, hipotético-deductivos, procedimientos de medición. Pero de la misma manera que ocurre en la ciencia, ocurre en las disciplinas; se necesita contrastar, definir, buscar, comparar, establecer criterios, dirigir las preguntas para finalmente encontrar las respuestas.
Finalmente la argumentación se aplica en discurso con distintas finalidades: como discurso dirigido al entendimiento, persuasión, también se usa para expresar el resumen de contenidos de novelas, películas o series de televisión, y como visión coherente del desarrollo de la obra, con el fin de que el lector conozca el tema de una manera general suscitando en él un interés por la obra.
………………………….
Tiene fuerza, argumentos –aunque resulten discutibles- y atractivo. La segunda parte, que se refiere a la argumentación hoy, en una de sus maneras típicas, logra aterrizar el tema según el pedido del profesor. Buena esa. Pero me parece que la primera parte, sobre la argumentación clásica, es breve y general. Hubiera sido ideal profundizar un poco allí.
La Argumentación o el debate abarca las artes, las ciencias, lo civil, la dialéctica parlamentaria, el diálogo, la conversación y finaliza en la persuasión que es en definitiva lo que se busca al argumentar. La argumentación se preocupa principalmente de llegar a conclusiones a través del razonamiento lógico, también es una manera de proteger, defender y hasta atacar postulados, ideas y creencias que por medio de un diálogo racional, han conseguido convencer a multitudes enteras enfiladas a un mismo fin.
De todas formas en cualquier situación en la que se debatan ideas, exposiciones, opiniones, y en general alguna forma de comunicación, sea esta oral o escrita, se presenta la argumentación. Por ejemplo, en el modelo del pensamiento crítico se analizan opiniones o afirmaciones que los espectadores y participantes creen como verdaderas. Claro está que en la actualidad algunos medios de comunicación regionales y nacionales se han convertido en reproductores -megáfonos- a través de su página de opinión, y brindan la posibilidad a ciertos personajes con influencia política, religiosa; de pensamientos moralistas y conservadores en los que la estupidez ideológica carece de fundamentos literarios, culturales, científicos e históricos, en los que la argumentación no ocupa ningún papel para los lectores. ¡Que no publiquen tanta bobada en los medios escritos! Que las columnas de opinión sean un medio para divulgar asuntos que vulneran los derechos fundamentales, atracos al erario público, a la injusticia social. En fin, que las columnas de opinión de los periódicos no sigan siendo el negocio y el trafico de influencias en los que se publican pendejadas, y desde luego se obliga a los lectores a distraerse en asuntos triviales y hasta ridículos. Y lo peor de todo, es que la mayoría de las personas creen que los medios de comunicación publican siempre la verdad, y lo único que se consigue es inculturizar a los lectores que en definitiva pagan para ser culturizados y saber la verdad de los hechos.
Es triste ver como columnistas de la talla de Alberto Aguirre, H. Abad, Gardeazabal, Aura López, entre otros, que ya no escriben en medios nacionales por diferencias de opinión, filosofías de vida y actitudes que riñen con las políticas de las directivas. Definitivamente, quienes cuestionan y critican los modelos clásicos y normalistas, quienes no estén de acuerdo con las políticas de los medios, y no compartan las ideologías son mal vistos y criticados de manera negativa por pequeños grupos que influyen en los diferentes medios de comunicación.
No hay otra opción. Los lectores estarán obligados a leer columnas de personajes como Fernando Londoño, muy respetado en el país, aún sabiendo que esta involucrado en el robo de las acciones de Invercolsa. Lo invito a que escriba en el buscador Google “ladrón de Invercolsa”, y se dará cuenta de la cantidad de páginas y artículos que hacen referencia a tan respetada dignidad.
Además de tenerlo que leer en medios como El Tiempo y El Colombiano, lo encontramos en la radio en el dial 1350 A.M. todos los días, de seis a once de la mañana. Éste es solamente un ejemplo de cómo en Locombia la doble moral se campea por las mas representativas instituciones, organizaciones y hasta familias influyentes. Lo anterior, solamente para argumentar, ya que el asunto argumentativo nos convoca hoy.
Ojalá los lectores tuviéramos la capacidad de leer entre líneas la descomposición y manipulación que hacen los grupos económicos, políticos, religiosos y hasta delincuenciales de la información. Cuando los medios brinden mas importancia a la investigación periodística, hagan honor a la verdad, sean capaces de publicar realidades que estén por encima de las manipulaciones, el negocio informativo también dejará buena rentabilidad y no se negociará la verdad.
Ahora bien, en el ámbito científico la investigación permite resultados confiables desde el conocimiento, puesto que desde la repetición de experimentos se generan resultados seguros. El científico usa métodos definitorios, clasificatorios, estadísticos, hipotético-deductivos, procedimientos de medición. Pero de la misma manera que ocurre en la ciencia, ocurre en las disciplinas; se necesita contrastar, definir, buscar, comparar, establecer criterios, dirigir las preguntas para finalmente encontrar las respuestas.
Finalmente la argumentación se aplica en discurso con distintas finalidades: como discurso dirigido al entendimiento, persuasión, también se usa para expresar el resumen de contenidos de novelas, películas o series de televisión, y como visión coherente del desarrollo de la obra, con el fin de que el lector conozca el tema de una manera general suscitando en él un interés por la obra.
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Tiene fuerza, argumentos –aunque resulten discutibles- y atractivo. La segunda parte, que se refiere a la argumentación hoy, en una de sus maneras típicas, logra aterrizar el tema según el pedido del profesor. Buena esa. Pero me parece que la primera parte, sobre la argumentación clásica, es breve y general. Hubiera sido ideal profundizar un poco allí.
Mix gastronómico exótico y típico
Alejandra María Correa Quijano
Aireadlos, describidlos, ridiculizadlos en la prensa,
tarde o temprano la opinión pública los barrerá”
J. Pulitzer
La cocina mix se prendió en Colombia, el menú va desde platos exóticos a los típicos, y es en los medios de comunicación, entidades estatales, y en algunas instituciones en las que se delinque y trampea de manera “abierta”. Ahora bien, el nuevo plato, muy apetecido por estos días es el que tiene que ver con la devolución de Clara y Consuelo, las dos secuestradas. Desde el momento en que se transmitieron las primeras imágenes de la liberación desde la selva colombiana, se empezaron a escuchar comentarios indignantes, desafortunados, morbosos, y crueles. Que llegaron muy bien, que parecen de vacaciones en finca, que están muy gordas, en fin; pero el que más indignación me dio, fue el que le escuché a un Abogado especializado, “Se le nota a esa Clara lo bien que está, no es para menos, es que uno sin cuidar el hijo tiene que verse muy bien”. Este tipo de comentarios sobre el regreso de las dos rehenes “es una muestra nítida de lo lejos que aún estamos de identificarnos con las víctimas y su dolor, de respetar su drama”.
A lo anterior hace también alusión Salud Hernández en el periódico El Tiempo del 20 de enero, y comparto su columna, se me hacía raro que nadie se refiriera al asunto, puesto que como lo dice Salud Hernández “Fueron indignantes las insinuaciones de que ambas mujeres volvieron demasiado estupendas del secuestro, como si guardaran un inconfesable secreto, como si en lugar de haber estado en un infierno que ninguno de nosotros alcanzamos a imaginar, se hubieran ido de paseo a un spa selvático. Que si el peluqueado de una, que si la manicura de la otra, que si el aspecto saludable o el abrazo tibio a la familia. En lugar de admirar la fortaleza y la férrea voluntad de ambas por seguir adelante, nos empeñamos en degradarlas”. Igualmente cuestiono la ética periodística frente al padre de Emanuel. Periodistas que más bien parecen invitados a Sweet o al Lavadero –programas con fundamento en el chisme-; esta de moda pues el asunto, y la moda mueve e interesa a todos.
Y si de chisme se trata, el artículo de D´artagñan en el Tiempo del domingo es vergonzoso por no decir lo menos, una bomba, como dicen en el mundo del chime malintencionado, algo que por su gusto de cocinero cae bien en este artículo. Ahora Chávez no sólo es un bocón, izquierdoso, farandulero, metido, y grosero, como lo han calificado muchos. Ahora dizque es marica.
Sorprende que un medio como El Tiempo permita artículos de opinión de estas cualidades, o como dice Manuel Velandia en su columna de Semana. Y estoy de acuerdo con Velandia y también lamento que “el discurso político haya llegado a niveles tan bajos como al que D´artagnan quiere hacerlo descender, pero más lamento que la homofobia sea un instrumento para destruir a un contrincante político”. Hasta donde han llegado los medios de comunicación, por vender una chiva, o por darle gusto al columnista. Definitivamente este tipo de periodismo desdice de la ética que tanto se insiste en las universidades, del respeto a la diferencia. Es increíble que en el momento histórico en el que promulgamos la tolerancia, el respeto a la diversidad, y a la intimidad, se sigan vulnerando los derechos fundamentales que reza La Constitución Política de Colombia. Y todavía más aún, que un medio de esa categoría, permita a un columnista utilizar semejante discurso para destruir la imagen de una persona. Me pregunto, dónde queda el argumento periodístico, y la ética, y la conciencia tranquila para comunicarles a los lectores, que una persona tiene preferencias sexuales diferentes; y peor aún, los lectores desprevenidos ya dan por hecho que Chávez resultó gay.
Un asunto tan serio y delicado como es el que viven Colombia y Venezuela, es para tocar con hilos de seda, no sea que por está imprudencia y calumnia que carece de argumentos, se alborote nuestro explosivo vecino. Esperemos pues, que no pase a mayores, y ojala Chávez se tomara la molestia de acusar por injuria y calumnia, a ver si dejamos tanto chisme. Acaso no será que nuestro “cocinero de farándula” no aprendió con lo que le pasó a la negra candela.
Sigamos con el presidente vecino; es de talla internacional por sus comentarios indiscretos y muchas veces salidos de tono, y con sus acciones que más bien dan muestra de protagonismo desmedido, que de solidaridades humanitarias. Ahora Antonio Caballero se refiere al calificativo de terroristas a las Farc, y la propuesta de Chávez para que se le cambie ese denominador. Algo de cierto tiene el presidente venezolano cuando afirma que en Colombia están obsesionados con la guerra y no hay voluntad de paz. Tampoco es un secreto la permanente relación entre gobierno y AUC., muestra de ello, es el reciente nombramiento del gobernador de Córdova que resulto bien amigo de Mancuso; claro que toda la atención está desviada hacia la liberación y el posible acuerdo humanitario; es por ello, que los asesinatos que están cometiendo el grupo Aguilas Negras es asunto para preocupar, puesto que se reconocen como masacres y asesinatos aislados en lo que va corrido del 2008. Tampoco se ha vuelto a saber de las versiones de los jefes para; al gobierno le conviene la distracción…
De lado y lado se agreden con insultos, uno por guerrillero y el otro por paraco, esperemos a ver donde llega toda esta obra de teatro, en la que los dos actores principales sufren ataques de neurosis aguda.
Es obligación de todos ayudar a las víctimas –familiares, desaparecidos y secuestrados- y hago un llamado a periodistas, medios de comunicación, entidades estatales y gubernamentales, y hasta la propia religión que ahora interviene, a que cumplan la Constitución en sus artículos 11, 12, y 13, entre otros, para que tengan presente que: “Es una obligación y un derecho que tiene el ser humano a que se le brinde y proteja porque: El derecho a la vida es inviolable. No habrá pena de muerte, nadie será sometido a desaparición forzada, a torturas ni a tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes. Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, recibirán la misma protección y trato de las autoridades y gozarán de los mismos derechos, libertades y oportunidades sin ninguna discriminación por razones de sexo, raza, origen nacional o familiar, lengua, religión, opinión política o filosófica. El Estado promoverá las condiciones para que la igualdad sea real y efectiva y adoptará medidas en favor de grupos discriminados o marginados.
………………………………
Ejercicio bien hecho. Quizás hubiera bastado, por extensión, con la primera parte, mucho incisiva y directa y crítica que la segunda. Pero vale. Tenga en cuenta que una columna debe tener una extensión promedio de 500 a 600 palabras, que debe en lo posible tratar un solo tema, que debe ser directa y a la mandíbula sin ofender a nadie y que debe resultar atractiva para los lectores.
Aireadlos, describidlos, ridiculizadlos en la prensa,
tarde o temprano la opinión pública los barrerá”
J. Pulitzer
La cocina mix se prendió en Colombia, el menú va desde platos exóticos a los típicos, y es en los medios de comunicación, entidades estatales, y en algunas instituciones en las que se delinque y trampea de manera “abierta”. Ahora bien, el nuevo plato, muy apetecido por estos días es el que tiene que ver con la devolución de Clara y Consuelo, las dos secuestradas. Desde el momento en que se transmitieron las primeras imágenes de la liberación desde la selva colombiana, se empezaron a escuchar comentarios indignantes, desafortunados, morbosos, y crueles. Que llegaron muy bien, que parecen de vacaciones en finca, que están muy gordas, en fin; pero el que más indignación me dio, fue el que le escuché a un Abogado especializado, “Se le nota a esa Clara lo bien que está, no es para menos, es que uno sin cuidar el hijo tiene que verse muy bien”. Este tipo de comentarios sobre el regreso de las dos rehenes “es una muestra nítida de lo lejos que aún estamos de identificarnos con las víctimas y su dolor, de respetar su drama”.
A lo anterior hace también alusión Salud Hernández en el periódico El Tiempo del 20 de enero, y comparto su columna, se me hacía raro que nadie se refiriera al asunto, puesto que como lo dice Salud Hernández “Fueron indignantes las insinuaciones de que ambas mujeres volvieron demasiado estupendas del secuestro, como si guardaran un inconfesable secreto, como si en lugar de haber estado en un infierno que ninguno de nosotros alcanzamos a imaginar, se hubieran ido de paseo a un spa selvático. Que si el peluqueado de una, que si la manicura de la otra, que si el aspecto saludable o el abrazo tibio a la familia. En lugar de admirar la fortaleza y la férrea voluntad de ambas por seguir adelante, nos empeñamos en degradarlas”. Igualmente cuestiono la ética periodística frente al padre de Emanuel. Periodistas que más bien parecen invitados a Sweet o al Lavadero –programas con fundamento en el chisme-; esta de moda pues el asunto, y la moda mueve e interesa a todos.
Y si de chisme se trata, el artículo de D´artagñan en el Tiempo del domingo es vergonzoso por no decir lo menos, una bomba, como dicen en el mundo del chime malintencionado, algo que por su gusto de cocinero cae bien en este artículo. Ahora Chávez no sólo es un bocón, izquierdoso, farandulero, metido, y grosero, como lo han calificado muchos. Ahora dizque es marica.
Sorprende que un medio como El Tiempo permita artículos de opinión de estas cualidades, o como dice Manuel Velandia en su columna de Semana. Y estoy de acuerdo con Velandia y también lamento que “el discurso político haya llegado a niveles tan bajos como al que D´artagnan quiere hacerlo descender, pero más lamento que la homofobia sea un instrumento para destruir a un contrincante político”. Hasta donde han llegado los medios de comunicación, por vender una chiva, o por darle gusto al columnista. Definitivamente este tipo de periodismo desdice de la ética que tanto se insiste en las universidades, del respeto a la diferencia. Es increíble que en el momento histórico en el que promulgamos la tolerancia, el respeto a la diversidad, y a la intimidad, se sigan vulnerando los derechos fundamentales que reza La Constitución Política de Colombia. Y todavía más aún, que un medio de esa categoría, permita a un columnista utilizar semejante discurso para destruir la imagen de una persona. Me pregunto, dónde queda el argumento periodístico, y la ética, y la conciencia tranquila para comunicarles a los lectores, que una persona tiene preferencias sexuales diferentes; y peor aún, los lectores desprevenidos ya dan por hecho que Chávez resultó gay.
Un asunto tan serio y delicado como es el que viven Colombia y Venezuela, es para tocar con hilos de seda, no sea que por está imprudencia y calumnia que carece de argumentos, se alborote nuestro explosivo vecino. Esperemos pues, que no pase a mayores, y ojala Chávez se tomara la molestia de acusar por injuria y calumnia, a ver si dejamos tanto chisme. Acaso no será que nuestro “cocinero de farándula” no aprendió con lo que le pasó a la negra candela.
Sigamos con el presidente vecino; es de talla internacional por sus comentarios indiscretos y muchas veces salidos de tono, y con sus acciones que más bien dan muestra de protagonismo desmedido, que de solidaridades humanitarias. Ahora Antonio Caballero se refiere al calificativo de terroristas a las Farc, y la propuesta de Chávez para que se le cambie ese denominador. Algo de cierto tiene el presidente venezolano cuando afirma que en Colombia están obsesionados con la guerra y no hay voluntad de paz. Tampoco es un secreto la permanente relación entre gobierno y AUC., muestra de ello, es el reciente nombramiento del gobernador de Córdova que resulto bien amigo de Mancuso; claro que toda la atención está desviada hacia la liberación y el posible acuerdo humanitario; es por ello, que los asesinatos que están cometiendo el grupo Aguilas Negras es asunto para preocupar, puesto que se reconocen como masacres y asesinatos aislados en lo que va corrido del 2008. Tampoco se ha vuelto a saber de las versiones de los jefes para; al gobierno le conviene la distracción…
De lado y lado se agreden con insultos, uno por guerrillero y el otro por paraco, esperemos a ver donde llega toda esta obra de teatro, en la que los dos actores principales sufren ataques de neurosis aguda.
Es obligación de todos ayudar a las víctimas –familiares, desaparecidos y secuestrados- y hago un llamado a periodistas, medios de comunicación, entidades estatales y gubernamentales, y hasta la propia religión que ahora interviene, a que cumplan la Constitución en sus artículos 11, 12, y 13, entre otros, para que tengan presente que: “Es una obligación y un derecho que tiene el ser humano a que se le brinde y proteja porque: El derecho a la vida es inviolable. No habrá pena de muerte, nadie será sometido a desaparición forzada, a torturas ni a tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes. Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, recibirán la misma protección y trato de las autoridades y gozarán de los mismos derechos, libertades y oportunidades sin ninguna discriminación por razones de sexo, raza, origen nacional o familiar, lengua, religión, opinión política o filosófica. El Estado promoverá las condiciones para que la igualdad sea real y efectiva y adoptará medidas en favor de grupos discriminados o marginados.
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Ejercicio bien hecho. Quizás hubiera bastado, por extensión, con la primera parte, mucho incisiva y directa y crítica que la segunda. Pero vale. Tenga en cuenta que una columna debe tener una extensión promedio de 500 a 600 palabras, que debe en lo posible tratar un solo tema, que debe ser directa y a la mandíbula sin ofender a nadie y que debe resultar atractiva para los lectores.
Tuesday, January 29, 2008
El ejercicio del periodismo...
María Elena Durango
El ejercicio del periodismo: una aventura audaz, peligrosa y muy entretenida, si se practica libremente.
Quise revisar en estos días varios diarios de Chile para sondear bajo la mirada de los periodistas, la temperatura de tolerancia y libertad social que existe, luego del comienzo del gobierno actual.
Me centré en el periódico “El Mercurio”, uno de los principales del país y de mejor estructura y presentación en la Internet y hallé entre varios columnistas de opinión a Hernán Felipe Errázuris, Hermógenes Pérez de Arce y a Pedro Gandolfo, tres personas agudas que demuestran abiertamente su sentir. Seguí sus columnas durante un mes (fin de octubre a fin de noviembre), con el fin de vislumbrar la manera en que realizan su ejercicio periodístico.
El primero, Errázuris, muestra una crítica sutil sobre el aspecto político de América Latina. Como por aquellos días Chávez comenzó a dar más de qué hablar, Venezuela entró en sus comentarios de manera especial y en tono fuerte afirmó que dicho pueblo tiene un “líder populista mesiánico”, lo cual considera una amenaza para América Latina, franqueable sólo por el discernimiento de sus líderes. Los mismos que según sus palabras, de manera ligera se reúnen en cumbres pensando que salvarán al mundo, mientras que son otros los que verdaderamente tienen que ejercer la complicada labor diplomática. Hernán Felipe Errázuris utiliza un tono sentencioso, exhorta a no conformarse con lo dicho, sino a mirar acciones y es severo en sus afirmaciones.
El segundo, Hermógenes Pérez de Arce, es radical en el pensamiento anti-socialista. Afirma que los seguidores de este sistema político: “llevan ‘en su naturaleza’ la vocación de impedir la libertad de elección de las personas, que se materializa en los mercados”. Maneja un lenguaje descomplicado y se vale de la narración para aproximar al lector a su opinión. Un lector que si es su compatriota, vive en una etapa en que “no se da cuenta de nada”. Sin embargo, Pérez de Arce parece no tener miedo de ser duro con su gobierno y para esto se muestra bien documentado y utiliza su memoria para remover de entre la historia, herramientas que utiliza para criticar la reforma educativa y la que llama dictadura neomarxista que los gobierna.
Pedro Gandolfo por su parte, analiza otra forma de gobierno: la monarquía, y la califica como de “guirnaldas, figuras decorativas y simbólicas”. Critica también al Presidente de Venezuela, a quien ve en una aparente posición de bufón, pero “que manda de veras (lo cual lo convierte en peligroso”) y destaca su capacidad de hacer callar la oposición. También utiliza la literatura para proporcionar al lector una nueva óptica y a propósito del aniversario de Joseph Conrad, invita a analizar la política desde los valores en que este autor confiaba: la solidaridad y la lealtad. Y como si fuera poco, desde su posición como docente critica el sistema escolar, el cual al igual que su sociedad, están “demasiado centrados en el valor de la eficacia, de la obtención de resultados, del cálculo mezquino y corto de miras”, por lo cual teme que la curiosidad se extinga en los niños y jóvenes. Así es como en una de sus columnas, destaca la enseñanza de la filosofía, pues considera que ésta estimula la curiosidad, la indagación y la contemplación.
Tres columnistas comprometidos con su posición política. Uno de temple muy recio, casi castigador. Otro, de palabras descriptivas y narraciones que ilustran su posición política, su análisis del diario vivir, y un tercero que enseña desde su experiencia, a utilizar otro punto de vista para el análisis de lo que se ve.
Considero que estos columnistas sí muestran su posición (oposición) ante su gobierno y problemas sociales actuales; están ante un país de deficiencias gubernamentales que vienen desde tiempos remotos y con una población que por lo menos aún tiene oídos para los que critican…
Ojala en Colombia se pudiera hablar tan abiertamente, se pudiera criticar sin tapujos y con pruebas tangibles el gobierno, y principalmente, se pudiera despertar a los dormidos lectores que están tan acostumbrados a “lo de siempre”, que ya nada los conmueve, pues su mente se ha quedado en un olvido sorprendente.
………………..
Buen ejercicio, pues además de que cumple con lo exigido, va más allá. Y bastante. La felicito por ello, pues la iniciativa personal es clave en la vida profesional.
Su comentario es directo y al grano. Por eso tiene valor adicional. Examina tres columnistas chilenos, observa cómo se relacionan con la actualidad, cómo la examinan y cómo escriben sobre ella. Ese es el trabajo, si se hace con rigor, del columnista de opinión serio.
El ejercicio del periodismo: una aventura audaz, peligrosa y muy entretenida, si se practica libremente.
Quise revisar en estos días varios diarios de Chile para sondear bajo la mirada de los periodistas, la temperatura de tolerancia y libertad social que existe, luego del comienzo del gobierno actual.
Me centré en el periódico “El Mercurio”, uno de los principales del país y de mejor estructura y presentación en la Internet y hallé entre varios columnistas de opinión a Hernán Felipe Errázuris, Hermógenes Pérez de Arce y a Pedro Gandolfo, tres personas agudas que demuestran abiertamente su sentir. Seguí sus columnas durante un mes (fin de octubre a fin de noviembre), con el fin de vislumbrar la manera en que realizan su ejercicio periodístico.
El primero, Errázuris, muestra una crítica sutil sobre el aspecto político de América Latina. Como por aquellos días Chávez comenzó a dar más de qué hablar, Venezuela entró en sus comentarios de manera especial y en tono fuerte afirmó que dicho pueblo tiene un “líder populista mesiánico”, lo cual considera una amenaza para América Latina, franqueable sólo por el discernimiento de sus líderes. Los mismos que según sus palabras, de manera ligera se reúnen en cumbres pensando que salvarán al mundo, mientras que son otros los que verdaderamente tienen que ejercer la complicada labor diplomática. Hernán Felipe Errázuris utiliza un tono sentencioso, exhorta a no conformarse con lo dicho, sino a mirar acciones y es severo en sus afirmaciones.
El segundo, Hermógenes Pérez de Arce, es radical en el pensamiento anti-socialista. Afirma que los seguidores de este sistema político: “llevan ‘en su naturaleza’ la vocación de impedir la libertad de elección de las personas, que se materializa en los mercados”. Maneja un lenguaje descomplicado y se vale de la narración para aproximar al lector a su opinión. Un lector que si es su compatriota, vive en una etapa en que “no se da cuenta de nada”. Sin embargo, Pérez de Arce parece no tener miedo de ser duro con su gobierno y para esto se muestra bien documentado y utiliza su memoria para remover de entre la historia, herramientas que utiliza para criticar la reforma educativa y la que llama dictadura neomarxista que los gobierna.
Pedro Gandolfo por su parte, analiza otra forma de gobierno: la monarquía, y la califica como de “guirnaldas, figuras decorativas y simbólicas”. Critica también al Presidente de Venezuela, a quien ve en una aparente posición de bufón, pero “que manda de veras (lo cual lo convierte en peligroso”) y destaca su capacidad de hacer callar la oposición. También utiliza la literatura para proporcionar al lector una nueva óptica y a propósito del aniversario de Joseph Conrad, invita a analizar la política desde los valores en que este autor confiaba: la solidaridad y la lealtad. Y como si fuera poco, desde su posición como docente critica el sistema escolar, el cual al igual que su sociedad, están “demasiado centrados en el valor de la eficacia, de la obtención de resultados, del cálculo mezquino y corto de miras”, por lo cual teme que la curiosidad se extinga en los niños y jóvenes. Así es como en una de sus columnas, destaca la enseñanza de la filosofía, pues considera que ésta estimula la curiosidad, la indagación y la contemplación.
Tres columnistas comprometidos con su posición política. Uno de temple muy recio, casi castigador. Otro, de palabras descriptivas y narraciones que ilustran su posición política, su análisis del diario vivir, y un tercero que enseña desde su experiencia, a utilizar otro punto de vista para el análisis de lo que se ve.
Considero que estos columnistas sí muestran su posición (oposición) ante su gobierno y problemas sociales actuales; están ante un país de deficiencias gubernamentales que vienen desde tiempos remotos y con una población que por lo menos aún tiene oídos para los que critican…
Ojala en Colombia se pudiera hablar tan abiertamente, se pudiera criticar sin tapujos y con pruebas tangibles el gobierno, y principalmente, se pudiera despertar a los dormidos lectores que están tan acostumbrados a “lo de siempre”, que ya nada los conmueve, pues su mente se ha quedado en un olvido sorprendente.
………………..
Buen ejercicio, pues además de que cumple con lo exigido, va más allá. Y bastante. La felicito por ello, pues la iniciativa personal es clave en la vida profesional.
Su comentario es directo y al grano. Por eso tiene valor adicional. Examina tres columnistas chilenos, observa cómo se relacionan con la actualidad, cómo la examinan y cómo escriben sobre ella. Ese es el trabajo, si se hace con rigor, del columnista de opinión serio.
Hablar en público
María Elena Durango
No es más que una maroma de moda. El que tenga labia, que la eche; el que no, que se la trague.
Políticos, escritores, periodistas, científicos, educadores y demás rufianes, sólo se reducen al uso de la palabra para conformar un discurso que encante hasta a las serpientes. Bien lo dice Nick Morgan en “Presentaciones que persuaden y motivan”, producción del Harvard Business School en el 2004: “Hay tres categorías de discursos que requieren precisión: cerrar una venta importante, lanzar un esfuerzo de cambio, persuadir a la junta de que apruebe una nueva inversión arriesgada”. ¿Y por qué lo cito?, porque en la actualidad todo es Business, desde la educación, pasando por el sexo y terminando en la disertación política.
El mismo autor en un intento de precisión educativa, un poco más adelante en su texto, indica cómo conseguir que incluso los discursos más flojos resulten geniales: “teniendo en cuenta que en la atmósfera retórica informal actual, la oratoria tradicional desde el estrado ya no resulta adecuada”.
¿Qué tal? Ya no hay demostraciones magistrales de un punto de vista, de una hipótesis genial (A razón de que ya no existen), de un hallazgo extraordinario. El desarrollo de la retórica –como dice F. Nietzsche en “El libro del filósofo”, Curso de Retórica- constituye una de las diferencias específicas entre antiguos y modernos.
Es por eso que, por ejemplo, si Presidente Hugo Chávez se presentara ante el púlpito del Ágora griega, se obtendría el fin de un ladrido de perro que muerde sólo para que lo vean. Nadie se quedaría callado, ni un Álvaro Uribe, ni un Sarkozy, ni mucho menos, el cuerpo de periodistas del país… Los argumentos netamente autoritarios infundados y la historia mal usada quedarían al descubierto.
Y no es que esté en contra de mandatarios que sepan aprovechar los recursos naturales de su país y los arrebate de las manos de extranjeros aprovechados, tampoco de personas que deseen la unión de los países más pobres y sometidos de nuestro continente. Es que no hay derecho que los pueblos estemos tan apartados de aquel sitio de debate público sano, real, verdadero, donde nadie maneja a nadie, sino que existen oradores lúcidos que utilizan la dialéctica para tener sus conceptos lo suficientemente claros como para exponerlos a los demás.
Los facilitadores para hacernos saber las realidades sociales, los medios de comunicación, son los mismos que desvían la llegada del mensaje real y claro. Al estar tan contaminados por una tendencia política o por un mecenas ajeno a la necesidad de veracidad, entregan al público mudo una sarta de “realidades” que son puro trabajo de percepción no verosímil, por parte de un puñado de hombres iguales a usted o a mí, que quieren manipular sus pensamientos.
No hay una verdadera instrucción. Usted mismo lo puede percibir: pregúntele a su mejor amigo o a su vecino si sabe a ciencia cierta cuál es la receta de la Coca-Cola, si entiende las ocupaciones del Pentágono y si el Vaticano tiene segundo piso. Seguro que habrá expertos en cada materia que hayan visto con sus propios ojos y escuchado con sus propios oídos la respuesta a preguntas tan sencillas como estas. Pero ninguno tendrá certeza sobre lo que le diga, pues en tanto que vamos creciendo como habitantes de esta tierra, forjadores de una “Aldea global”, es cuanto las mentiras y argucias de personajes influyentes nos van tejiendo historias fascinantes sobre lo que no existe.
Es así pues, como navegamos en un mar de páginas escritas a mano, con intención pero “a la carrera”, sin convicción.
Y lo peor, es que esas historias nos gustan…
…………………………….
Buen texto. A veces siento que digo lo mismo cuando comienzo a escribir sobre trabajos de los estudiantes, pero aún así sigo creyendo que es preciso. Y que va al grano. Lo repito, entonces; su texto es bueno, directo, duro, crítico y está bien escrito.
Este es el tono de una escritura de opinión contemporánea, que llame la atención de los lectores, que se plantee en serio y que ofrezca puntos de vista polémicos.
No es más que una maroma de moda. El que tenga labia, que la eche; el que no, que se la trague.
Políticos, escritores, periodistas, científicos, educadores y demás rufianes, sólo se reducen al uso de la palabra para conformar un discurso que encante hasta a las serpientes. Bien lo dice Nick Morgan en “Presentaciones que persuaden y motivan”, producción del Harvard Business School en el 2004: “Hay tres categorías de discursos que requieren precisión: cerrar una venta importante, lanzar un esfuerzo de cambio, persuadir a la junta de que apruebe una nueva inversión arriesgada”. ¿Y por qué lo cito?, porque en la actualidad todo es Business, desde la educación, pasando por el sexo y terminando en la disertación política.
El mismo autor en un intento de precisión educativa, un poco más adelante en su texto, indica cómo conseguir que incluso los discursos más flojos resulten geniales: “teniendo en cuenta que en la atmósfera retórica informal actual, la oratoria tradicional desde el estrado ya no resulta adecuada”.
¿Qué tal? Ya no hay demostraciones magistrales de un punto de vista, de una hipótesis genial (A razón de que ya no existen), de un hallazgo extraordinario. El desarrollo de la retórica –como dice F. Nietzsche en “El libro del filósofo”, Curso de Retórica- constituye una de las diferencias específicas entre antiguos y modernos.
Es por eso que, por ejemplo, si Presidente Hugo Chávez se presentara ante el púlpito del Ágora griega, se obtendría el fin de un ladrido de perro que muerde sólo para que lo vean. Nadie se quedaría callado, ni un Álvaro Uribe, ni un Sarkozy, ni mucho menos, el cuerpo de periodistas del país… Los argumentos netamente autoritarios infundados y la historia mal usada quedarían al descubierto.
Y no es que esté en contra de mandatarios que sepan aprovechar los recursos naturales de su país y los arrebate de las manos de extranjeros aprovechados, tampoco de personas que deseen la unión de los países más pobres y sometidos de nuestro continente. Es que no hay derecho que los pueblos estemos tan apartados de aquel sitio de debate público sano, real, verdadero, donde nadie maneja a nadie, sino que existen oradores lúcidos que utilizan la dialéctica para tener sus conceptos lo suficientemente claros como para exponerlos a los demás.
Los facilitadores para hacernos saber las realidades sociales, los medios de comunicación, son los mismos que desvían la llegada del mensaje real y claro. Al estar tan contaminados por una tendencia política o por un mecenas ajeno a la necesidad de veracidad, entregan al público mudo una sarta de “realidades” que son puro trabajo de percepción no verosímil, por parte de un puñado de hombres iguales a usted o a mí, que quieren manipular sus pensamientos.
No hay una verdadera instrucción. Usted mismo lo puede percibir: pregúntele a su mejor amigo o a su vecino si sabe a ciencia cierta cuál es la receta de la Coca-Cola, si entiende las ocupaciones del Pentágono y si el Vaticano tiene segundo piso. Seguro que habrá expertos en cada materia que hayan visto con sus propios ojos y escuchado con sus propios oídos la respuesta a preguntas tan sencillas como estas. Pero ninguno tendrá certeza sobre lo que le diga, pues en tanto que vamos creciendo como habitantes de esta tierra, forjadores de una “Aldea global”, es cuanto las mentiras y argucias de personajes influyentes nos van tejiendo historias fascinantes sobre lo que no existe.
Es así pues, como navegamos en un mar de páginas escritas a mano, con intención pero “a la carrera”, sin convicción.
Y lo peor, es que esas historias nos gustan…
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Buen texto. A veces siento que digo lo mismo cuando comienzo a escribir sobre trabajos de los estudiantes, pero aún así sigo creyendo que es preciso. Y que va al grano. Lo repito, entonces; su texto es bueno, directo, duro, crítico y está bien escrito.
Este es el tono de una escritura de opinión contemporánea, que llame la atención de los lectores, que se plantee en serio y que ofrezca puntos de vista polémicos.
Daniel Samper: lejos de Colombia, cera de su realidad
John Jairo Gómez H.
Por una lógica irregular los colombianos hacemos de nuestra realidad, aunque cruel y dolorosa, un chiste que muchas veces termina por sedar el sufrimiento. Mucha de nuestra literatura así lo demuestra.
Como alguna vez mencioné, nuestra problemática social es tan seria, que la mejor forma de transmitirla debe ser a las carcajadas. Sin duda alguna Daniel Samper Pizano cuenta con el conocimiento, sapiencia y estilo para hacer de sus escritos una pieza cómico-dramática, que nos muestra irónicamente el cruel contexto en que habitamos con la sinceridad deseada, pero sin desconocer el respeto que merecemos. Nos demuestra hábilmente la cíclica contradicción que practicamos los humanos con nuestras acciones y las adversas consecuencias que estas acarrean.
Siempre me ha sido útil repasar un escrito de Daniel Samper cuando quiero entender el porqué de nuestras desgracias sin sentirme juzgado, pero sí aludido. Sus columnas van más allá de la mera descripción de los hechos y la acusación indiscriminada; posee un estilo reflexivo y analítico que logra disipar la ingenuidad que en tantos tópicos poseemos.
Su larga trayectoria periodística se inició en diario El Tiempo cuando apenas cumplía los 19 años. Estudió Derecho en la Universidad Javeriana de la capital colombiana y realizó estudios de postgrado en Periodismo en la Universidad de Kansas. A partir de entonces ha sido editor, columnista, autor de más de veinticinco libros, guionista de televisión y cine, profesor universitario y conferencista internacional.
A pesar de vivir hace más de 20 años en territorio Español, nunca ha dejado de informarse sobre la política colombiana, incluso me atrevo a decir que es uno de los periodistas que más criterio posee para opinar sobre nuestra realidad. El habitar otras tierras durante tanto tiempo le ha permitido conocer como nos ven desde otras latitudes y reflexionar más sobre nuestra cultura. Esto lo demuestra en un claro ejemplo que cita en una de sus columnas:
“Un amigo mío español me preguntó la semana pasada si Colombia está tan arrevolverada como Birmania. Negué enfáticamente y le pregunté qué le hacía pensar semejante cosa.
-Las revelaciones sobre tu presidente- me dice-. Supongo que en este momento el pueblo intenta derrocar a semejante mafioso.
Solo entonces entendí que leyó un refrito internacional de las noticias colombianas….”
Es él, este periodista Bogotano de la década del 40`s, uno de los personajes más críticos de la función realizada por los medios de comunicación en nuestro país. Cree que la rigurosidad de las investigaciones periodísticas no se pueden limitar por un corto periodo de tiempo, afirma que: “Hace tres décadas surgió en Colombia un periodismo de investigación que destapó abundantes porquerías sin quebrantar las rigurosas normas del oficio. En aquel periodismo las denuncias de un hampón no eran el final de la labor, sino el comienzo. De ahí se partía hasta comprobar cuánto tenían de verdad demostrable”. Rechaza el periodismo mediocre, tan común por esta época, aún cuando las garantías y los medios para hacerlo están encaminadas a facilitar la labor; por eso, considera él, en Colombia “los criminales dictan la agenda y el país vive hipertenso”. Sin embargo, aunque en los últimos años las disputas entre los grupos armados y el estado se ha intensificado, cree que el periodismo investigativo y la opinión pública han logrado revelar significativos hechos, por medio de pesquisas serias que a la poste han logrado esclarecer o iniciar gran cantidad de investigaciones, incluso, antes que la justicia ordinaria.
No sólo de temas sociales y política opina Daniel Samper en sus columnas, sin duda su espectro cultural es tan amplio que muchos temas le son de su incumbencia; no por casualidad es uno de los ilustres miembros de la Academia Colombiana de la Lengua. Además ha sido ganador de numerosos premios de periodismo en Colombia, América y España, entre ellos: Maria Moors Cabot que confiere la Universidad de Columbia. Ha recibido en tres ocasiones el premio Simón Bolívar de periodismo. Premio Rey de España. Premio Continente de Periodismo. Su última obra, lanzada en diciembre de 2006, lleva por título "Viagra, Chats y otras pendejadas del siglo XXI". Son 62 relatos cortos con el suspicaz sentido del humor que caracteriza al autor.
Sus escritos ofrecen actualidad contextualizada con la historia; análisis gramaticales enriquecidos con la jerga urbana, realidades crueles mitigadas con una dosis de ironía y humor; comentarios enérgicos en un tono respetuoso y reflexivo. Sus escritos son el contraste necesario para llegar, de forma clara y concreta, al lector. Daniel Samper confiesa que su mayor proveedor de crónicas y reportajes es el “gran periodista gringo Gay Talese”. Todo lo que sabe al respecto, lo aprendió de él. Incluso, afirma, se atrevería a cambiar tres autógrafos de Ronaldinho por uno de Talese.
Su excelente manejo del léxico, oral y escrito, le ofrecen atributos especiales para argumentar con tal sapiencia, ironía y cálculo; que termina por persuadir a muchos de sus lectores, entre quienes me incluyo.
………………………….
Texto que se deja leer, informado, que se toma el trabajo de hacer algunas citas del columnista comentado. Hasta aquí, bien. Pero la posición y la opinión del articulista parece quedar a la sombra. Me explico: uno como lector entiende que tiene al frente un texto sobre Daniel Samper o que lee un texto de John Jairo Gómez sobre DSP?
Aunque se que expresó su punto de vista, es necesario que este punto de vista quede más concentrado, en una especie de zona de encuentro, para que se haga evidente.
Por una lógica irregular los colombianos hacemos de nuestra realidad, aunque cruel y dolorosa, un chiste que muchas veces termina por sedar el sufrimiento. Mucha de nuestra literatura así lo demuestra.
Como alguna vez mencioné, nuestra problemática social es tan seria, que la mejor forma de transmitirla debe ser a las carcajadas. Sin duda alguna Daniel Samper Pizano cuenta con el conocimiento, sapiencia y estilo para hacer de sus escritos una pieza cómico-dramática, que nos muestra irónicamente el cruel contexto en que habitamos con la sinceridad deseada, pero sin desconocer el respeto que merecemos. Nos demuestra hábilmente la cíclica contradicción que practicamos los humanos con nuestras acciones y las adversas consecuencias que estas acarrean.
Siempre me ha sido útil repasar un escrito de Daniel Samper cuando quiero entender el porqué de nuestras desgracias sin sentirme juzgado, pero sí aludido. Sus columnas van más allá de la mera descripción de los hechos y la acusación indiscriminada; posee un estilo reflexivo y analítico que logra disipar la ingenuidad que en tantos tópicos poseemos.
Su larga trayectoria periodística se inició en diario El Tiempo cuando apenas cumplía los 19 años. Estudió Derecho en la Universidad Javeriana de la capital colombiana y realizó estudios de postgrado en Periodismo en la Universidad de Kansas. A partir de entonces ha sido editor, columnista, autor de más de veinticinco libros, guionista de televisión y cine, profesor universitario y conferencista internacional.
A pesar de vivir hace más de 20 años en territorio Español, nunca ha dejado de informarse sobre la política colombiana, incluso me atrevo a decir que es uno de los periodistas que más criterio posee para opinar sobre nuestra realidad. El habitar otras tierras durante tanto tiempo le ha permitido conocer como nos ven desde otras latitudes y reflexionar más sobre nuestra cultura. Esto lo demuestra en un claro ejemplo que cita en una de sus columnas:
“Un amigo mío español me preguntó la semana pasada si Colombia está tan arrevolverada como Birmania. Negué enfáticamente y le pregunté qué le hacía pensar semejante cosa.
-Las revelaciones sobre tu presidente- me dice-. Supongo que en este momento el pueblo intenta derrocar a semejante mafioso.
Solo entonces entendí que leyó un refrito internacional de las noticias colombianas….”
Es él, este periodista Bogotano de la década del 40`s, uno de los personajes más críticos de la función realizada por los medios de comunicación en nuestro país. Cree que la rigurosidad de las investigaciones periodísticas no se pueden limitar por un corto periodo de tiempo, afirma que: “Hace tres décadas surgió en Colombia un periodismo de investigación que destapó abundantes porquerías sin quebrantar las rigurosas normas del oficio. En aquel periodismo las denuncias de un hampón no eran el final de la labor, sino el comienzo. De ahí se partía hasta comprobar cuánto tenían de verdad demostrable”. Rechaza el periodismo mediocre, tan común por esta época, aún cuando las garantías y los medios para hacerlo están encaminadas a facilitar la labor; por eso, considera él, en Colombia “los criminales dictan la agenda y el país vive hipertenso”. Sin embargo, aunque en los últimos años las disputas entre los grupos armados y el estado se ha intensificado, cree que el periodismo investigativo y la opinión pública han logrado revelar significativos hechos, por medio de pesquisas serias que a la poste han logrado esclarecer o iniciar gran cantidad de investigaciones, incluso, antes que la justicia ordinaria.
No sólo de temas sociales y política opina Daniel Samper en sus columnas, sin duda su espectro cultural es tan amplio que muchos temas le son de su incumbencia; no por casualidad es uno de los ilustres miembros de la Academia Colombiana de la Lengua. Además ha sido ganador de numerosos premios de periodismo en Colombia, América y España, entre ellos: Maria Moors Cabot que confiere la Universidad de Columbia. Ha recibido en tres ocasiones el premio Simón Bolívar de periodismo. Premio Rey de España. Premio Continente de Periodismo. Su última obra, lanzada en diciembre de 2006, lleva por título "Viagra, Chats y otras pendejadas del siglo XXI". Son 62 relatos cortos con el suspicaz sentido del humor que caracteriza al autor.
Sus escritos ofrecen actualidad contextualizada con la historia; análisis gramaticales enriquecidos con la jerga urbana, realidades crueles mitigadas con una dosis de ironía y humor; comentarios enérgicos en un tono respetuoso y reflexivo. Sus escritos son el contraste necesario para llegar, de forma clara y concreta, al lector. Daniel Samper confiesa que su mayor proveedor de crónicas y reportajes es el “gran periodista gringo Gay Talese”. Todo lo que sabe al respecto, lo aprendió de él. Incluso, afirma, se atrevería a cambiar tres autógrafos de Ronaldinho por uno de Talese.
Su excelente manejo del léxico, oral y escrito, le ofrecen atributos especiales para argumentar con tal sapiencia, ironía y cálculo; que termina por persuadir a muchos de sus lectores, entre quienes me incluyo.
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Texto que se deja leer, informado, que se toma el trabajo de hacer algunas citas del columnista comentado. Hasta aquí, bien. Pero la posición y la opinión del articulista parece quedar a la sombra. Me explico: uno como lector entiende que tiene al frente un texto sobre Daniel Samper o que lee un texto de John Jairo Gómez sobre DSP?
Aunque se que expresó su punto de vista, es necesario que este punto de vista quede más concentrado, en una especie de zona de encuentro, para que se haga evidente.
Quién manda el juego
John Jairo Gómez Hoyos
Éste, el conflicto político colombiano, cada vez toma más tintes de un juego de estrategia donde el ganador es quien más aliados obtenga. También parece ser un juego infinitamente cíclico, en que la política foránea y la sociedad civil colombiana reclaman participar activamente.
Se equivocaron quienes pensaron que el Presidente Venezolano Hugo Chávez y la Senadora Colombiana Piedad Córdoba, se quedarían fácilmente por fuera del ajedrez político que constituye el intercambio humanitario, tras la negativa de Álvaro Uribe, Presidente de Colombia, de seguir dándoles el aval que los acreditaba como mediadores con la guerrilla de Las FARC para lograr la liberación de los secuestrados en manos de este grupo. Se debe saber que, como en el fútbol, en este juego nada está escrito.
La jugada que revivió la participación de Hugo Chávez y Piedad Córdoba fue la realizada por un tercer participante: Las FARC. El grupo guerrillero anunció, por medio de un comunicado el pasado mes de diciembre que, como forma de “desagravio” con los familiares de los secuestrados, con el presidente venezolano y la senadora colombiana, liberarían a la formula Vicepresidencial de Ingrid Betancourt, Clara Rojas; a Emmanuel y a la exparlamentaria, Consuelo Perdomo. Además, en la misma misiva, sostuvieron que dicha liberación sólo se realizaría con la participación de Chávez o la persona que él designara. Antes de concluir su jugada, Las FARC culparon al Presidente Colombiano del fracaso de las pasadas gestiones humanitarias al no permitir que éstas no siguieran su curso.
Este gesto de Las FARC respondió a una estrategia deliberada de mostrar al gobierno Colombiano como un actor intransigente ante el dolor de los secuestrados y sus familiares, como una contraparte que en vez de buscar soluciones ante la crisis humanitaria, es mas bien una piedra en el zapato para el intercambio humanitario. Sin embargo la liberación también resultó una jugada para tratar de reducir presión nacional e internacional sobre ellos, después que el mundo quedara impactado al observar las terribles condiciones de vida en la que se encuentran parte de los secuestrados, entre ellos, Ingrid Betancourt. Las FARC tenían que ocultar este hecho, tenían que concentrar el interés de la opinión pública en otro tema y no en las condiciones en las que están los secuestrados.
La entrega tenía como fecha final el mes de diciembre, en un punto indeterminado de la geografía colombiana, que tendría como eje de operaciones la ciudad de Villavicencio. Para ello se montó un gran operativo humanitario que rayaba con la parafernalia de un show mediático, debido a la presencia de importantes figuras de la política internacional y del Cine. Al final, la entrega no se realizó.
Ahora el turno le correspondía al presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez. Cuando todos pensaron que él cedería el turno, pues las condiciones no eran muy favorables para hacer jugada alguna que lo beneficiara, sacó su “AS” bajo la manga y denunció públicamente al grupo guerrillero de mentiroso; pues las razones por las que no liberaron a los rehenes el día pactado, tenía nombre propio: Emmanuel. Anunció, con voz enérgica y la gracia de poderse desahogar, que el niño lo tendría el estado a través del ICBF, por lo cual Las FARC no habrían liberado a sus rehenes.
Muchos vieron como arriesgada y apresurada la intervención de Uribe. El juego permaneció en el limbo durante algunos días mientras se aclaraba la teoría. Finalmente el presidente colombiano demostró tener la razón y la balanza, ahora, estaba de su lado.
En una maniobra imaginable y afanada para opacar las voces triunfalistas del Uribismo, Las FARC entregaron a Clara Rojas y a Consuelo Perdomo a una delegación de las Cruz Roja Internacional, liderada por una comitiva del Gobierno Venezolano. No con la misma moral del gobierno colombiano, pero sí con el nuevo aliento que les daba esta última jugada, la Guerrilla y el gobierno venezolano seguían con vida en la partida. Esto permitió, que a su turno, el Presidente Chávez pidiera al mundo que las FARC y el ELN fueran sacados de la lista de terroristas y que por el contrario les sea reconocido el Estado de Beligerancia. Una táctica suicida para su objetivo de dominar el juego pues, contada algunas excepciones, el rechazo internacional fue unánime. Ahora el silencio ofrecido por el presidente venezolano y la guerrilla de Las FARC ante los recientes pronunciamientos en su contra, hace pensar que preparan una nueva arremetida que los ponga en primer lugar, por lo menos momentáneamente.
Mientras eso sucede, ahora parte de la sociedad civil colombiana organiza una marcha internacional para hacer sentir su voz de rechazo a las acciones violentas de Las FARC, buscando tomar partido en el cambiante juego político colombiano. Aunque la iniciativa parece no tener filiación política, veremos quien logra inclinarla a su favor, pues como sabemos las alianzas y las intervenciones truculentas estén a la orden del día. El juego continúa y como lo había anticipado, éste parece ser infinitamente cíclico y ya aburre.
Para animarlo propongo lo que ha sugerido Daniel Samper en una de sus columnas: … para contar lo ocurrido en este juego se requiere la voz deportiva de Édgar Perea.
Como para la serie Padres e Hijos, ya muchos apetecemos un final feliz a este novelón.
FUENTES DE REFERENCIA:
Maleantes y melodramas - Héctor Abad Faciolince (Columnista revista Semana)
Del insulto a la amenaza - Salud Hernández-Mora (Columnista de EL TIEMPO)
El sorprendente triunfo de Kid Uribe - Daniel Samper (Columnista de EL TIEMPO)
_______________________
Interesante. Este texto le exigió meterse en otras columnas, examinar, mirar bien lo que usted mismo piensa y escribir con claridad.
Éste, el conflicto político colombiano, cada vez toma más tintes de un juego de estrategia donde el ganador es quien más aliados obtenga. También parece ser un juego infinitamente cíclico, en que la política foránea y la sociedad civil colombiana reclaman participar activamente.
Se equivocaron quienes pensaron que el Presidente Venezolano Hugo Chávez y la Senadora Colombiana Piedad Córdoba, se quedarían fácilmente por fuera del ajedrez político que constituye el intercambio humanitario, tras la negativa de Álvaro Uribe, Presidente de Colombia, de seguir dándoles el aval que los acreditaba como mediadores con la guerrilla de Las FARC para lograr la liberación de los secuestrados en manos de este grupo. Se debe saber que, como en el fútbol, en este juego nada está escrito.
La jugada que revivió la participación de Hugo Chávez y Piedad Córdoba fue la realizada por un tercer participante: Las FARC. El grupo guerrillero anunció, por medio de un comunicado el pasado mes de diciembre que, como forma de “desagravio” con los familiares de los secuestrados, con el presidente venezolano y la senadora colombiana, liberarían a la formula Vicepresidencial de Ingrid Betancourt, Clara Rojas; a Emmanuel y a la exparlamentaria, Consuelo Perdomo. Además, en la misma misiva, sostuvieron que dicha liberación sólo se realizaría con la participación de Chávez o la persona que él designara. Antes de concluir su jugada, Las FARC culparon al Presidente Colombiano del fracaso de las pasadas gestiones humanitarias al no permitir que éstas no siguieran su curso.
Este gesto de Las FARC respondió a una estrategia deliberada de mostrar al gobierno Colombiano como un actor intransigente ante el dolor de los secuestrados y sus familiares, como una contraparte que en vez de buscar soluciones ante la crisis humanitaria, es mas bien una piedra en el zapato para el intercambio humanitario. Sin embargo la liberación también resultó una jugada para tratar de reducir presión nacional e internacional sobre ellos, después que el mundo quedara impactado al observar las terribles condiciones de vida en la que se encuentran parte de los secuestrados, entre ellos, Ingrid Betancourt. Las FARC tenían que ocultar este hecho, tenían que concentrar el interés de la opinión pública en otro tema y no en las condiciones en las que están los secuestrados.
La entrega tenía como fecha final el mes de diciembre, en un punto indeterminado de la geografía colombiana, que tendría como eje de operaciones la ciudad de Villavicencio. Para ello se montó un gran operativo humanitario que rayaba con la parafernalia de un show mediático, debido a la presencia de importantes figuras de la política internacional y del Cine. Al final, la entrega no se realizó.
Ahora el turno le correspondía al presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez. Cuando todos pensaron que él cedería el turno, pues las condiciones no eran muy favorables para hacer jugada alguna que lo beneficiara, sacó su “AS” bajo la manga y denunció públicamente al grupo guerrillero de mentiroso; pues las razones por las que no liberaron a los rehenes el día pactado, tenía nombre propio: Emmanuel. Anunció, con voz enérgica y la gracia de poderse desahogar, que el niño lo tendría el estado a través del ICBF, por lo cual Las FARC no habrían liberado a sus rehenes.
Muchos vieron como arriesgada y apresurada la intervención de Uribe. El juego permaneció en el limbo durante algunos días mientras se aclaraba la teoría. Finalmente el presidente colombiano demostró tener la razón y la balanza, ahora, estaba de su lado.
En una maniobra imaginable y afanada para opacar las voces triunfalistas del Uribismo, Las FARC entregaron a Clara Rojas y a Consuelo Perdomo a una delegación de las Cruz Roja Internacional, liderada por una comitiva del Gobierno Venezolano. No con la misma moral del gobierno colombiano, pero sí con el nuevo aliento que les daba esta última jugada, la Guerrilla y el gobierno venezolano seguían con vida en la partida. Esto permitió, que a su turno, el Presidente Chávez pidiera al mundo que las FARC y el ELN fueran sacados de la lista de terroristas y que por el contrario les sea reconocido el Estado de Beligerancia. Una táctica suicida para su objetivo de dominar el juego pues, contada algunas excepciones, el rechazo internacional fue unánime. Ahora el silencio ofrecido por el presidente venezolano y la guerrilla de Las FARC ante los recientes pronunciamientos en su contra, hace pensar que preparan una nueva arremetida que los ponga en primer lugar, por lo menos momentáneamente.
Mientras eso sucede, ahora parte de la sociedad civil colombiana organiza una marcha internacional para hacer sentir su voz de rechazo a las acciones violentas de Las FARC, buscando tomar partido en el cambiante juego político colombiano. Aunque la iniciativa parece no tener filiación política, veremos quien logra inclinarla a su favor, pues como sabemos las alianzas y las intervenciones truculentas estén a la orden del día. El juego continúa y como lo había anticipado, éste parece ser infinitamente cíclico y ya aburre.
Para animarlo propongo lo que ha sugerido Daniel Samper en una de sus columnas: … para contar lo ocurrido en este juego se requiere la voz deportiva de Édgar Perea.
Como para la serie Padres e Hijos, ya muchos apetecemos un final feliz a este novelón.
FUENTES DE REFERENCIA:
Maleantes y melodramas - Héctor Abad Faciolince (Columnista revista Semana)
Del insulto a la amenaza - Salud Hernández-Mora (Columnista de EL TIEMPO)
El sorprendente triunfo de Kid Uribe - Daniel Samper (Columnista de EL TIEMPO)
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Interesante. Este texto le exigió meterse en otras columnas, examinar, mirar bien lo que usted mismo piensa y escribir con claridad.
Los intríngulis de la política de Chávez
John Jairo Gómez Hoyos
A propósito de la última arremetida del presidente Venezolano Hugo Chávez, en la que acusa al gobierno colombiano de aliarse con los Estados Unidos para provocar una guerra contra su país, es preciso analizar que tan factible es que esto pueda suceder en el largo o corto plazo. El periodista Andy Webb-Vidal, corresponsal de Jane's, Intelligence Review y del Financial Times en Venezuela, realizó para la revista Semana un artículo en el que estudia los posibles escenarios de las relaciones bilaterales entre Colombia y Venezuela.
Afirma el periodista que la provocación es una de las tácticas más utilizadas por Chávez para desequilibrar a sus enemigos, realidad que no suena absurda si se tiene en cuenta las múltiples descalificaciones que el presidente Venezolano a dirigido contra gobiernos de otros países por los que ha demostrado poca simpatía como Estados Unidos, México, Costa Rica, República Dominica y, recientemente, contra Colombia; omitiendo el tono diplomático y realizando acusaciones provocadoras aún cuando no posee pruebas contundentes que avalen sus versiones.
Según Andy Webb, Chávez ha tenido a Colombia en la mira desde hace años, pero siempre la ubicaba en segundo plano debido a lo difícil que representa enfrentar a un gobernante popular, como es el presidente Álvaro Uribe, y la tentadora existencia de otros blancos más fáciles de captar, como fueron Bolivia, Ecuador y Nicaragua. Todas estas situaciones habrían evitado que el presidente venezolano, años atrás, accionar su discurso revolucionario en Colombia; sin embargo ahora todas las garantías estarían dadas para iniciar la entrada de su discurso político en nuestro país, proceso que estaría pensado a largo plazo conforme se vayan dando las condiciones que debiliten económica y políticamente a Colombia.
Teniendo en cuenta que Venezuela disminuiría proporcionalmente su dependencia importadora de Colombia y sumando la posible recesión económica que se desataría en EEUU, principal exportador de productos colombianos, nuestro país se vería en una encrucijada económica que Chávez podría aprovechar muy bien.
Políticamente es posible qua tanto Las FARC como el gobierno venezolano sigan manteniendo una estrecha relación ideológica, lo que permitiría que se ofrezcan escenarios que les permitan a ambos jugar en campos que por sí solos no tuvieran la misma importancia: las FARC le brindarían al Presidente Chávez la posibilidad de inmiscuirse en los asuntos colombianos para tratar de darle un giro que favorezcan su proyecto político ‘bolivariano’, más precisamente en las elecciones presidenciales de 2010, buscando la posibilidad de que no se elija un candidato cercano a Washington; y el Presidente Chávez le permitiría a las FARC un escenario más favorable para su reconocimiento político internacional. De hecho esa situación sea hace visible en la actualidad.
Otra situación que menciona el periodista, menos racional pero igualmente posible, es el evento de que, con un desplome de los precios del crudo, a Chávez se le acabe su chequera bolivariana, permitiendo que el riesgo que su gobierno, de corte esencialmente militar, busque el clásico enemigo externo para tapar a los cada vez más inmanejables problemas internos.
Son muchos los factores que hacen viable o no estos posibles escenarios, por lo que las probabilidades de suceder no pasan más allá de unas suposiciones que siempre será necesario contemplar. Por ello el periodista concluye diciendo que el escenario de una guerra entre ambas naciones todavía luce bastante improbable; sin embargo, una aventura armada de Venezuela hacia Colombia, aun de pequeña escala, y a diferencia de un cese de relaciones comerciales, ya no será una de las 'guerras avisadas' de Chávez.
…………
Columna analítica sobre otro texto. Completamente válido. Pero vuelvo e insisto: en este clase de artículos, se hace necesario no solamente desglosar sino apuntar la propia posición que, por supuesto, exige argumentos, claridad, equilibrio si es del caso y contundencia.
A propósito de la última arremetida del presidente Venezolano Hugo Chávez, en la que acusa al gobierno colombiano de aliarse con los Estados Unidos para provocar una guerra contra su país, es preciso analizar que tan factible es que esto pueda suceder en el largo o corto plazo. El periodista Andy Webb-Vidal, corresponsal de Jane's, Intelligence Review y del Financial Times en Venezuela, realizó para la revista Semana un artículo en el que estudia los posibles escenarios de las relaciones bilaterales entre Colombia y Venezuela.
Afirma el periodista que la provocación es una de las tácticas más utilizadas por Chávez para desequilibrar a sus enemigos, realidad que no suena absurda si se tiene en cuenta las múltiples descalificaciones que el presidente Venezolano a dirigido contra gobiernos de otros países por los que ha demostrado poca simpatía como Estados Unidos, México, Costa Rica, República Dominica y, recientemente, contra Colombia; omitiendo el tono diplomático y realizando acusaciones provocadoras aún cuando no posee pruebas contundentes que avalen sus versiones.
Según Andy Webb, Chávez ha tenido a Colombia en la mira desde hace años, pero siempre la ubicaba en segundo plano debido a lo difícil que representa enfrentar a un gobernante popular, como es el presidente Álvaro Uribe, y la tentadora existencia de otros blancos más fáciles de captar, como fueron Bolivia, Ecuador y Nicaragua. Todas estas situaciones habrían evitado que el presidente venezolano, años atrás, accionar su discurso revolucionario en Colombia; sin embargo ahora todas las garantías estarían dadas para iniciar la entrada de su discurso político en nuestro país, proceso que estaría pensado a largo plazo conforme se vayan dando las condiciones que debiliten económica y políticamente a Colombia.
Teniendo en cuenta que Venezuela disminuiría proporcionalmente su dependencia importadora de Colombia y sumando la posible recesión económica que se desataría en EEUU, principal exportador de productos colombianos, nuestro país se vería en una encrucijada económica que Chávez podría aprovechar muy bien.
Políticamente es posible qua tanto Las FARC como el gobierno venezolano sigan manteniendo una estrecha relación ideológica, lo que permitiría que se ofrezcan escenarios que les permitan a ambos jugar en campos que por sí solos no tuvieran la misma importancia: las FARC le brindarían al Presidente Chávez la posibilidad de inmiscuirse en los asuntos colombianos para tratar de darle un giro que favorezcan su proyecto político ‘bolivariano’, más precisamente en las elecciones presidenciales de 2010, buscando la posibilidad de que no se elija un candidato cercano a Washington; y el Presidente Chávez le permitiría a las FARC un escenario más favorable para su reconocimiento político internacional. De hecho esa situación sea hace visible en la actualidad.
Otra situación que menciona el periodista, menos racional pero igualmente posible, es el evento de que, con un desplome de los precios del crudo, a Chávez se le acabe su chequera bolivariana, permitiendo que el riesgo que su gobierno, de corte esencialmente militar, busque el clásico enemigo externo para tapar a los cada vez más inmanejables problemas internos.
Son muchos los factores que hacen viable o no estos posibles escenarios, por lo que las probabilidades de suceder no pasan más allá de unas suposiciones que siempre será necesario contemplar. Por ello el periodista concluye diciendo que el escenario de una guerra entre ambas naciones todavía luce bastante improbable; sin embargo, una aventura armada de Venezuela hacia Colombia, aun de pequeña escala, y a diferencia de un cese de relaciones comerciales, ya no será una de las 'guerras avisadas' de Chávez.
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Columna analítica sobre otro texto. Completamente válido. Pero vuelvo e insisto: en este clase de artículos, se hace necesario no solamente desglosar sino apuntar la propia posición que, por supuesto, exige argumentos, claridad, equilibrio si es del caso y contundencia.
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