Monday, November 19, 2007

Un mundo de información y de rasgos culturales

John Jairo Gómez Hoyos

Un inusual evento se tomó esta semana las instalaciones del la Biblioteca Pública Piloto, La Exposición Mundial de Diarios –Expomundi- que reunió 836 diarios de 44 países, incluido Colombia. Reconocidos e influyentes periódicos como The New York Times y Wall Street Journal de Estados Unidos; Le Mond de Francia; Pravda de Rusia; Granma de Cuba; El País de España; O Globo de Brasil, entre otros, estamparon los más de 100 paneles blancos que fueron necesarios para la muestra. El lugar lucía como un laberinto, plagado de información y de diseños hasta ahora desconocidos para mí, en las sensibles páginas de periódicos que debieron recorrer miles de kilómetros para llegar a una ciudad que jamás pensaron visitar.

Sólo hojear cualquier ejemplar que luciera llamativo era introducirse en una cultura periodística e informativa, tan diferente una de otra que no era necesario leer su contenido para darse cuenta. Con sólo observar la letra, el diseño y la calidad del papel era suficiente para sacar propias conclusiones.
Uno de las tareas era, precisamente, observar diarios que habitan por fuera de estas fronteras, para compararlos desde su diseño, textura, lenguaje y contenido; un buen ejercicio si se quiere conocer los rasgos de cada país, pues sin duda alguna cada publicación da mucha cuenta de ello.

Agradable era sentirse atraído por algún periódico de otro continente aún cuando la motivación sólo fuera curiosear, pues sus diseños y grafías, que ni siquiera se asemejan con las que inundan nuestras publicaciones, llamaban con un guiño que finalmente obligaba a, por lo menos, echarles una repasadita. Muchos se destacan por su diseño basado en la imagen como primer elemento informativo; otros por contener tanto material informativo que sobrepasaban los 2 kilos de peso; también los había de medidas extravagantes que llegaban a medir 54x 58 centímetros. Sin embargo no fue ninguna de estas características inmediatamente visibles las que me motivaron realizar una comparación, pues finalmente no son más que simples diferencias físicas característica de cada región y cultura.

Para leer y analizar buscaba un medio de un país cercano al nuestro, con un léxico y cultura similares, aunque diferentes, y con un reconocimiento literario destacado. Sin duda Argentina fue una buena elección.
La Nación de Buenos Aires, lleva más de 130 años informando al pueblo gaucho, es el segundo diario en cantidad de circulación en su país. Su tendencia es tradicionalmente conservadora, suele ser vía de expresión de sectores afines a la Iglesia Católica, demostrado en su editorial del día (16 de julio) en el que se exalta la labor y el destacado premio que recibió en Alemania un cura llamado Miguel Hrymacz, quien “es una figura fundamental en la batalla diaria para poner fin a la pobreza y a la exclusión social, dos de los flagelos recurrentes en esta zona (Florencia Varela, Arg.)” como lo describe el propio periódico. Así como también menciona en sus páginas de opinión temáticas relacionadas con las fuerzas armadas y el sector agrícola Argentino. Información tradicional en sus páginas.

Mientras en Colombia los diarios generalmente solo expresa sus opiniones de las situaciones coyunturales a través de un único Editorial, La Nación siempre utiliza dos editoriales en la que trata temas, como en esta ocasión, disímiles entre si y muy lejanos a las temáticas que estamos acostumbrados a leer en las publicaciones colombianas. Tanto las columnas de opinión como las editoriales de esta edición tratan y hacen análisis de índole económico, sin embargo también se mencionan algunos temas sociales de gran relevancia. En el mismo recuadro que encierra los editoriales, aparece además un pequeño análisis de la arremetida del gobierno español en contra del grupo separatista ETA, una ñapa editorial diría yo.

Un cuarto de las páginas de opinión se habilitan para los editoriales de esta publicación, el espacio restante contiene cartas que envían los lectores con temas diversos y tres columnas que tratan temas nacionales e internacionales con un enfoque económico. Se pensaría que este tema se ha convertido en una obsesión Argentina después de la crisis económica pasada, que aún en la actualidad, a pesar de estar relativamente superada, deja ver algunas secuelas.

Se destaca el profundo análisis que, a pesar de las limitantes espaciales con que cuenta cada columna, logran desarrollar los escritores con un contexto que sorprende. No sólo ofrecen un panorama de la República Argentina sino también de la región. Un diario nacional pensado a nivel global.
“Narcotráfico; Un espejo peligroso” es uno de los editoriales de esta edición. Allí se denuncia la poca rigurosidad policial que existe en Argentina para desmantelar grupos narcotraficantes; y en adelante empiezan a enunciar las dificultades que ha existido en algunos de los países latinoamericanos por culpa de este delito. Constantemente se hace alusión a las misma problemática en los países hermanos y que medidas se han implementado para combatirla. “En San Pablo, ha quedado fehacientemente probado que el crimen organizado no sólo se dedica a las drogas, sino también al contrabando, secuestros, robos en gran escala, juego ilegal, grupos de exterminación y tráfico de todo tipo (órganos, prostitución, niños)” declara el diario en uno de los apartes del editorial. Pensaría yo que se busca visualizar el futuro con base en experiencias ajenas de países que han sufrido un flagelo que en la Argentina ya empieza a tomar grandes dimensiones.

Pensar en información local contextualizada con el entorno regional se convierte, sin duda, en un elemento necesario para prever las consecuencias futuras. Creo yo ese es la intención de La Nación, de acuerdo a lo que observé.

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