Monday, November 19, 2007

¿Reflejan los medios la realidad del mundo?

Nuevas censuras, sutiles manipulaciones.[1]
Una revisión a los postulados dados entre mercado y medios masivos de comunicación.
Jorge Luís Yarce Tamayo.

Para las consideraciones, al respecto de lo enunciado, en el abrebocas que es el titulo de Kapuscinski. Es necesario plantear algunos parámetros, para hallar una conclusión a tan basto paradigma… a tales cuestiones, y siguiendo muy de cerca, los planteamientos de este periodista, es necesario considerar las actuaciones que han venido desarrollando al interior de la sociedad y la cultura los medios masivos de comunicación, o los “media”[2], como se refiere el escritor.

Es de considerar que en el actual devenir de la sociedad, y muy de la mano de lo planteado por Eco, sobre “la aldea global”, el mundo entero está planteándose asimismo, la imperiosa necesidad de la permanente comunicación. Esto ligado, absoluta e indiscutiblemente, con las nociones que al respecto se dan sobre el desarrollo económico, la sosténibilidad y el libre comercio. En tal sentido, la participación de la comunicación, entendiéndola como elemento constitutivo de los “mass media[3]”, es un pilar inescindible de los sistemas económicos. El pecado en dicha concepción, es la configuración de la información, la comunicación y sus estructuras; como materias, objeto del mencionado mercado y no, como herramienta o mecanismo para su consolidación y mantenimiento.

Lo así planteado, abre la puerta a la inmensa inquietud, que ya Kapuscinski, nos presentaba, de forma contundente en su tesis. “¿los medias reflejan el mundo?”[4]… la consideración al respecto debe realizarse, en sentido de la participación que los media tienen en la globalización y en ésta, en la consolidación de los sistemas mercantiles.

Es innegable que los medios de comunicación son activos participes del mercado y sus políticas de consumo… lo que es mas difuso, es su participación como mercancía. El escritor a esto, establecía una clara manifestación de la conversión al mercado, de los medios. Evidencia que se halla, en sus palabras, en el detrimento innegable de la actividad periodística, dónde “ya no es una misión de vida, sino una simple profesión” o en casos más absurdos, es un simple[…] “hobby”. Ya no es la digna profesión dada a la sociedad y entregada a la interpretación de un mundo complejo… ahora, el “periodista” es sólo una expresión de las políticas empresariales de monopolios mercantiles, donde no es él quien estructura la información acorde a la confrontación de investigación y realidad, sino que es la voluntad del poder económico a través de los medios…. Esto en más, da muestra de otra polémica que parece incuestionable, pues los medios de comunicación, se convierten en parte inexorable en la mecánica de la “mano invisible”[5] omnisciente y omnipresente que maneja y dirige todas las formas del mercado mundial.

Un reflejo directo del cambio realizado en las estructuras directivas de los medios es, que, en donde existía un periodista dirigente, se superpuso un gerente de ventas, o administrador, etc. En palabras sencillas, un agente de mercado, alguien que sólo ve en los medios, el canal directo a el fin último, la consecución de riqueza o poder económico. Son entonces, así vistos los medios, un artilugio por el cual, el sistema económico predominante, se ase de la voluntad de las personas, subrepticiamente y las “obliga” a tomar decisiones en uno u otro sentido, a benéfico de los monopolios o emporios comerciales. Esto no es cosa distinta que manipulación, simple y llanamente.

Así las cosas. Parece indiscutible, que la labor de los medios de comunicación no es distinta a la que poseen los sistemas de producción : VENDER.

Las preguntas necesarias, son ¿dónde queda el fundamento de los medios? ¿dónde la intervención e interpretación de un mundo complejo? ¿cuál es el rol del periodista?... sé que resulta absurdo ceñirse a una corriente, que podría ser interminable, de preguntas… dónde las respuestas son tan bastas y variadas como las visiones posibles del mundo, ahora bien, no significa eso que por menos, no se pueda hacer un intento de acercamiento; pero ello implicaría un auto flagelo para una profesión de la cual soy parte, en tanto, en pro de mi dignidad y la dignidad de aquellos que hacen parte del sector comunicativo y del periodismo debería evitar la consecuente manifestación de opinión sobre el tema… pero, habrá que rogar por perdón a dios y seguir adelante, asumiendo esto como una acción “en cumplimiento del deber”. En fin… los periodistas, comunicadores y demás personas participes del gremio de los medios, son de manera evidente, fichas útiles, en una estratagema de juego global de ajedrez. Su voluntad y opinión quedan subsumidas a la imperiosa necesidad de trabajo, de recursos económicos y por demás a la voluntad de aquellos que pueden proveer esos tan [in] necesarios recursos. No es productivo para una organización que sólo piensa en rentas, el tener a un sujeto autónomo, libre de pensamiento y propenso a la acción. Esto quita recursos a la organización, no garantiza ventas y por ende no es prenda de que la labor del periodista sea del interés de las masas. De aquellos que pagan.

En definitiva, la interacción de mercado y medios de comunicación ha sido contraproducente, desde casi todos los puntos de vista, pues niega a las personas una interacción con la verdad, la investigación y la interpretación, así como inhibe a los periodistas y comunicadores a producir materiales de calidad, dado que la calidad no tiene, necesariamente, que ver con la receptividad de las masas y , en consecuencia, con las ventas que de ellos se haga. A modo de salvar mi opinión, no significa lo anterior que los periodistas sean incapaces de dar y crear piezas informativas de calidad… sólo están sujetos al monopolio del poder económico lo que dificulta su labor.
[1] Titulo original. KAPUSCINSKI, Ryszard.
[2] Media. Subrayado Referencia textual. Op cit.
[3] ECO, Humberto. Mass Media.
[4] KAPUSCINSKI, Ryszard. ¿Reflejan los medios la realidad del mundo?.
[5] Lease: SMITH, Adam. An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations. 1776.

No comments: