Wednesday, October 17, 2007

Opinión, concepción y definiciones

Jorge Luis Yarce Tamayo

De realizar un análisis acerca del significado de “opinión” resulta lo más coherente a dicho menester, la búsqueda de las acepciones, diligentes y, teóricamente, practicas del concepto. A tal fin:

Opinión. (Del lat. opinĭo, -ōnis). f. Dictamen o juicio que se forma de algo cuestionable. 2. Fama o concepto en que se tiene a alguien o algo. ~ pública. f. Sentir o estimación en que coincide la generalidad de las personas acerca de asuntos determinados. andar alguien en opiniones. fr. Estar puesto en duda su crédito o estimación. casarse alguien con su ~. fr. coloq. casarse con su dictamen.[1]

Opinión[2]: f. (lat. Opinio) parecer del que opina: dar su opinión. Sentimiento que forma uno de una cosa: todas las opiniones deben ser libres. Sentimiento de una clase de personas: opinión conservadora. Juicio acerca de una persona o cosa: tener mala opinión de una persona. [Figurado y familiar] casarse con su opinión y aferrarse a ella.

Opinión[3]: género periodístico que se caracteriza por la exposición y argumentación del pensamiento de un personaje o medio de comunicación reconocido acerca de un tema. El origen de la opinión es la búsqueda de las causas, de los hechos.

Ahora bien, es posible obtener de las anteriores, conceptos comunes y lineamientos definitivamente paralelos, en tanto los tres se refieren a una concepción valorativa de hechos, cosas, personas, etc. bajo una óptica subjetiva y soslayada. Ya esto nos da un carácter determinado de la opinión.

Por otro lado, el poder de la opinión, parece hallarse en la motivación que generen en los interlocutores dichas aseveraciones. La opinión como tal, es pues un juicio; el juicio es poner en contrapeso elementos divergentes y tratar de ponerlos en paridad.

La opinión es la herramienta, “praxis” por la cual se consigue influenciar en el juicio y darle validez al mismo. La argumentación, se constituye así misma como el yunque de la estructuración, de la legitimación de lo expresado, a través de un pensamiento con carácter de opinión y así, por ende, en pilar de la estructuración y formación del juicio. La validez puede quedar solidamente establecida, dado el contenido de los argumentos, y el peso mismo de estos, que no dejan lugar a la impugnación de tal premisa [esto, por demás, iría en esencia, en contra a la naturaleza de la opinión, que es, sin lugar a dudas, controversial] si embargo, la validez del concepto, expresado a través de la opinión, puede quedar a merced de la afinidad que el interlocutor posea con el tema y con la dirección misma de las concepciones de quien discute u opina, de aquel que realiza las aseveraciones.

El carácter de éste proceso, la estructuración, y el nivel de argumentación necesarios para hacer de un concepto, un juicio y, además, hacer que tal, sea valido, constituyen un proceso creador, conceptualizador y delimitante de las realidades inmediatas y temporales. Esto no es otra cosa, que la mediación del contexto en el surgimiento de la opinión, bien como elemento aislado en medio de una comunidad o sistema, bien como la definición de una identidad colectiva. La opinión puede ser dirigida a cambiar los lineamientos de un grupo, particular o en general en una estructura social, para dirigirlos a un ideal, el cual puede estar dado por el interés general; políticas de estado; prácticas comerciales o económicas, etc. o simplemente puede estar dirigida a establecer brechas entre individuos y agrupaciones ideológicamente definidas, agrupaciones entre sí o individuos entre si. Pero, desde donde sean mirados estos puntos probables, la opinión es Unum et idem.

Es de anotar, y regresando a las definiciones expuestas, que la opinión, establecida como un juicio básicamente valorativo e indiscutiblemente subjetivo, se establece como una margen de la pluralidad, la participación, y aun más, la democracia y la política, en tanto la presencia de una persona, trae consigo la presunción de una opinión, la cual, al hallarse en presencia de otras, no necesariamente puede ser acorde.

En definitiva quot capita, tot sensu, cuantas cabezas, tantos pareceres. Que, tales puntos de vista, entren a unificar conceptos o a establecer frentes comunes, puede ser, en gran medida, merito de las formas y modos de comunicar dichas opiniones y de la carga emotiva, de la que dichos mensajes vallan colmados. Básicamente, en términos burdos y en detrimento del ideal profesional, se trata, de cómo se manipule el mensaje, para movilizar a la opinión pública, es decir, para que sujetos múltiples, se adhieran a una u otra aseveración y/o valoración, unificando, por ende, concepciones, motivaciones, propósitos, etc. todo esto es una concepción prima facie de la estructuración y lógica del concepto de opinión y por ser en su mayoría, una opinión en si misma queda entregada a su naturaleza y a la necesaria controversia, siempre emergente de ella.
[1] REAL ACADEMIA ESPAÑOLA.
[2] AUGÉ, Claude. Pequeño Larousse Ilustrado. Librería Larousse. París. 1940. p 675
[3] http://es.wikipedia.org/wiki/Opini%C3%B3n

2 comments:

caruri said...

Interesante comentario, aunque en verdad se me hace a veces denso, difícil de comprender.
Hay un esfuerzo claro por acercarse al tema, y eso es válido.
Una recomendación: un texto denso no necesariamente es atractivo o profundo.

caruri said...

Interesante comentario, aunque en verdad se me hace a veces denso, difícil de comprender.
Hay un esfuerzo claro por acercarse al tema, y eso es válido.
Una recomendación: un texto denso no necesariamente es atractivo o profundo.