Daniel Samper Pizano
J. Guillermo Suescún
Un bogotano nacido en 1945 que, comenzó su carrera periodística a los 19 años en el periódico El Tiempo. Abogado de la Universidad Javeriana de Bogotá, formalizó su profesión haciendo un postgrado en Periodismo en la Universidad de Kansas. Aunque es reconocido por haber empezado como reportero y en la actualidad como columnista, Daniel se inició en las letras en el periódico estudiantil de su colegio, "El Aguilucho" del Gimnasio Moderno. Oda a María es una de esas primeras composiciones, un verso que después de ser publicado llevó a Daniel a resignarse a la prosa:
"Quisiera Madre Mía subir al cielo
y decirte al oído cuánto te quiero.
Y Rogarte que influyas con tu Hijo Amado
para que lo que llo le pida me sea otorgado.
Llo sólo quiero, Oh Madre, que Papá Lindo,
me haga dar más plata cada domingo,
y te juro que nunca tendrás más quejas
por no bañarme a diario pieses y orejas.
Te pido también, Oh Madre, el Cielo Eterno
porque tengo mucho culillo de ir al Infierno,
y como también yo sabo rimar en ido,
te renuevo mi amor eterno y me despido".
Su humor fino siempre se ha visto reflejado en sus columnas, artículos, libros y guiones. Aunque siempre estuvo apartado del tema de la presidencia de su hermano Ernesto.
He sido seguidor esporádico de sus columnas, y he leido unos cuantos de sus libros de recopilaciones y novelas. También recuerdo vagamente algunos fragmentos de Dejémonos de Vainas. Y en especial disfruté de "De Tripas Corazón (El Tonto Emocional)", libro que escribió con Jorge Maronna, publicado en 1999.
Recide en españa desde 1986, donde fue editor de la revista Cambio 16, y actualmente es miembro correspondiente de la Academia Colombiana de la Lengua.
Su ultima obra, lanzada en Diciembre de 2006 lleva por título "Viagra, Chats y otras pendejadas del siglo XXI". Y, aunque esperaba recibir dicho libro como regalo, me he resignado a comprarlo, y ansío leerlo antes del siguiente mes. Espero comprobar que los 62 relatos de los que se compone, estén impregnados de ese humor fino y cachaco que lo caracteriza.
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1 comment:
Suficientes y personales razones.
Sin duda, Samper es de los grandes. De los que ya han dejado huella.
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